Ir al contenido principal

Nuestro camino es la lucha, siempre lo ha sido

Análisis
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel

Las Farc deben adoptar la lucha frontal por el cumplimiento de lo acordado por parte del Estado, apelando a todas las formas de movilización y protesta, incluso las judiciales


Nuestro camino es la lucha, siempre lo ha sido
El prestigio de las Farc crece más allá de las fronteras y capta respaldos a su justa causa por el cumplimiento estatal de lo pactado


La firma de los Acuerdos de La Habana constituyó un hito en la historia nacional, pero la huella profunda en la vida del país deberá ser su completa implementación. El proceso de conversaciones que condujo al pacto de paz nos enseña el tipo de país que podemos construir, pero el cumplimiento cabal de lo acordado significará que lo logramos efectivamente.

Los colombianos hemos pasado por cincuenta años y más de guerra continua, que apuntan a terminar definitivamente si se materializan los Acuerdos tal y como se pactaron. Solo un sector minoritario y fanatizado del país se opone a que la violencia desaparezca definitivamente del escenario de la política. Es por eso que la paz se convierte en una bandera política.

Las Farc estamos convencidos de que ella es una conquista invalorable para nuestro pueblo. Los Acuerdos firmados deben convertirse en un poderoso instrumento para hacerla realidad. Es que la lucha de clases, la lucha de intereses entre los sectores afines al capital y los que buscan un mejor modo de vida en condiciones distintas, no terminó en el teatro Colón el 24 de noviembre.

Se trata de una lucha constante, que adopta una u otra forma según las circunstancias. La inveterada costumbre del establecimiento colombiano de apelar al empleo de las armas para aplastar los reclamos de la gente del común, parece llegar a su fin tras la invencible resistencia de medio siglo por parte de esta. El fin del conflicto representa un momento definitivo.

Los Acuerdos se firmaron y las Farc estamos dando demostraciones inequívocas de nuestra voluntad de cumplirlos. De eso son testigos el país y la comunidad internacional. Es como si nuestra forma de lucha ahora se expresara en el más riguroso cumplimiento de todas las obligaciones adquiridas. De ahí la autoridad para invocar una conducta equivalente del Estado.



El Estado se muestra paquidérmico, en una actitud que puede explicarsebien por la negativa soterrada a honrar su palabra,bien por los requerimientos legales, judiciales y contractuales de su accionar




Este por el contrario se muestra paquidérmico, en una actitud que puede explicarse bien por la negativa soterrada a honrar su palabra, bien por los requerimientos de orden legal, judicial y contractual que envuelven su accionar. Mientras el pueblo colombiano exige que se lo deje de asesinar o se le ponga en libertad, el Estado alega razones burocráticas para garantizarlo.

De aquí la necesidad de comprender que la lucha se mantiene viva y se expresa precisamente en esa contradicción. El aparato estatal no está diseñado para atender las demandas admitidas en el Acuerdo Final, sencillamente porque no está hecho para servir a los intereses populares. Aun dando su palabra, tiene enormes dificultades para ponerse al día en sus compromisos.

Es por eso que el camino abierto por las Farc necesariamente debe adoptar la forma de la lucha frontal por obtener la satisfacción de las garantías ofrecidas desde el poder. Ya no será por las armas, es cierto, porque cumpliendo con nuestra palabra las dejamos el 27 de junio pasado. Se trata de apelar a todas las formas de movilización y protesta, incluso las judiciales.

Una lucha en la que estamos seguros no vamos a estar solos. Es alto el porcentaje de colombianos que nos ha acompañado, e impulsado por su propia cuenta y riesgo la bandera de la solución política. Que aplaude los Acuerdos alcanzados y desea verlos convertirlos en realidades. Están también los beneficiarios directos de los mismos.

Los campesinos, las comunidades negras e indígenas, las mujeres que obtendrán si luchan por su aplicación práctica, los beneficios de la Reforma Rural Integral. Las víctimas de la larga violencia oficial que confían por fin en obtener justicia y reparación. Las familias dedicadas a la siembra de cultivos de uso ilícito. Los perseguidos por pensar de manera distinta al poder.

Es inmenso el caudal de colombianos que ha vivido privado del derecho a gozar de una representación política, que ha permanecido humillado ante las violencias, la corrupción y las mañas de todo orden, que anhela un cambio, un nuevo ambiente político, una oportunidad de expresarse y organizarse. Lo conseguirán si los Acuerdos se convierten en hechos.

Todos ellos, si se lo sabemos explicar, se sumarán con ardor a la lucha por el cumplimiento de lo acordado. Es esa la política que nos corresponde hacer, que se comprenda que los Acuerdos no son un tema de las Farc y el gobierno, sino que envuelven asuntos de trascendencia nacional que interesan a todo un pueblo. Movilizarlo será la mejor garantía de éxito.

Contamos con enorme respetabilidad en el campo internacional. El prestigio de las Farc crece más allá de las fronteras y capta continuamente respaldos a su justa causa por el cumplimiento estatal de lo pactado. Debemos aprovecharlo al máximo. Unir todas las fuerzas posibles para arrancar del Estado el cumplimiento de su palabra.

El pesimismo y el escepticismo no van a ayudarnos en nada. La lucha continúa y vamos a librarla con el mismo ánimo de toda la vida. Venceremos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El 'enemigo interno' del Estado no solo son las FARC

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana




Las horas pasan lentas entre el espanto y la esperanza. Pareciéramos revivir los años del final de la década de los 80 y los 90. Casi dos masacres por semana perpetradas  por el Estado y sus grupos militares y paramilitares.  Todo tenía  su  origen  en  el hecho  histórico  que significaba los diálogos entre  la guerrilla y el gobierno de Belisario Betancur. La   esperanza de  paz  había  surgido  en   Casa   Verde, luego,  la   traición  y  el  bombardeo  con  que  el gobierno  de  César Gaviria pretendía asesinar al Camarada Manuel Marulanda Vélez y a toda la dirección de las  FARC.
Siguieron años oscuros masacres tras masacre bajo la mirada y batuta del Estado y los medios masivos de comunicación que deformaban la información y avalaban la política de terror estatal que no dejaba de asesinar, violar, quemar calcinar la esperanza, sin embargo ésta resurgía en el Caguán. 

Estos diálogos se erigían como una ventana abierta a conseguir un acuerdo …

Lo que viene para De la Calle, tras ser elegido candidato liberal 2018

Noticia Por El Tiempo

Con un llamado a quienes “han presentado sus candidaturas a favor de la paz y contra toda forma de corrupción” para unirse y conquistar el poder en 2018, el candidato presidencial del Partido Liberal, Humberto de la Calle, comenzó este domingo la búsqueda de una coalición que defienda el acuerdo de paz alcanzado con las Farc, en La Habana.
El llamado se produjo minutos después de que se conociera que su nombre se impuso sobre el del exministro Juan Fernando Cristo en la consulta del Partido Liberal que escogió candidato presidencial.
El triunfo de De la Calle se dio en medio de una jornada que en muchas partes del país se caracterizó por la baja asistencia: apenas votó el 2,12 por ciento del Censo Electoral.
Con el 100 por ciento de la votación escrutada, De la Calle alcanzó 365.658 votos y Cristo 324.277 apoyos. La participación total, según la Registraduría, fue de 744.521 ciudadanos.
Desde su sede de campaña, Cristo aceptó la derrota y le manifestó a De la Calle que…

El 25% de los ecosistemas del país se encuentra en estado crítico

Noticia Por Semana

Hablar del impacto que tiene el ser humano sobre la naturaleza no es una novedad. Sin embargo, más allá de las constataciones que se pueden hacer por la experiencia, no existe información confiable que le otorgue una dimensión exacta a esa realidad.
Así pasa en Colombia, donde las noticias sobre evenenamiento de ríos con mercurio, tala desaforada de bosques naturales y desaparición de animales y plantas se han vuelto un asunto cotidiano cuya magnitud, sin embargo, estamos lejos de cuantificar.
Le puede interesar: Pérdida de biodiversidad amenaza los ecosistemas del planeta
Al menos hasta este jueves, cuando la organización WWF presentó el Informe Colombia Viva 2017. Se trata de un compendio de la transformación histórica de los ecosistemas del país, así como un examen detallado del estado actual de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que brinda.
Como era de esperarse, los resultados no son alentadores. De los 85 tipos de ecosistemas que hay en Colombia, 20 s…