"¿Quién nos va atajar a nosotros en este país? Nadie. Ni los ríos, ni el sol, ni nada. Por eso queremos hablar. Buscar otra salida para que no haya tanto muerto". Comandante Jorge Briceño, enero de 1999, a la revista Semana. El epígrafe ilustra de modo singular el optimismo y el convencimiento revolucionarios del Camarada Jorge Briceño. Nunca hablaba en primera persona, porque sabía que no se trataba de una lucha de él, como individuo, sino del esfuerzo colectivo de miles de guerrilleros de las FARC-EP, que encarnaban el sentir de un pueblo rebelde y perseguido que los animaba y respaldaba totalmente en su empeño por el poder, la paz y la justicia social. Por eso, en los días del desmedido e infernal acoso que terminó por arrebatarle la vida, decidió rescatar y hacer suya, y de toda la gran familia fariana, aquella consigna con la que lo recordaremos siempre: ¡Nacimos para vencer, y no para ser vencidos! De esa manera transmitía el sentido de pertenencia...
La voz de los oprimidos