Ir al contenido principal

El optimismo de las Farc en la hora presente

Análisis
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel

Gabriel Ángel

En las Farc, sin arrogancias, miramos el futuro con optimismo. Contamos con el apoyo de millones de colombianos que le apuestan a salir del círculo vicioso de la podredumbre

El optimismo de las Farc en la hora presente

En la página de las Farc publiqué en estos días una crónica sobre nuestro viaje de regreso a Colombia. Pensaba difundir en este espacio una versión reducida de ella, acorde con el máximo 800 palabras que pueden emplearse. Al final desistí, a cambio de la invitación a los interesados a leer el texto completo en la dirección indicada.

Creo que aparte del regreso de Timoleón Jiménez a Colombia y su ubicación temporal en la zona veredal El Negro Eliécer, en la vereda Caño Indio, zona rural de Tibú, en Norte de Santander, se han producido esta semana acontecimientos de trascendental importancia, como las reuniones con el gobierno que culminaron con el comunicado final de la CSIVI a la opinión pública.

Como es apenas lógico, el desafortunado fallo de la Corte Constitucional en torno al fast track, produjo una reacción de perplejidad en los colombianos y colombianas que con la mejor buena fe han impulsado y apoyado los diálogos de paz y los acuerdos alcanzados. La sentencia no solo violaba los Acuerdos, sino que abría la puerta a su modificación unilateral por el Estado, haciendo trizas la confianza y la seguridad en su cumplimiento.

Expertos constitucionalistas han explicado que la tesis de sustitución de la Constitución empleada por la Corte es una exageración total. Existen en otras materias como el Plan de Desarrollo o la Ley de Presupuesto, limitaciones a la introducción de reformas por parte del Congreso, si no cuentan con el visto bueno del Presidente. El derecho fundamental a la paz de un pueblo, consagrado en la Constitución colombiana, con mayor razón las ameritaba.

Además, el carácter de Acuerdo Especial que se le confirió por las partes de conformidad con los Protocolos de Ginebra, razón por la cual fue radicado en Berna, Suiza, confiere al texto del Acuerdo Definitivo un estatus jurídico excepcional, que incluso limita los poderes de la Corte Constitucional. Solo inclinaciones políticas ocultas de algunos magistrados explican el fallo. Cortes internacionales podrían eventualmente exigir al país el cumplimiento total de lo firmado.

Las Farc le estamos apostando por completo al cumplimiento de los acuerdos tal y como fueron firmados. No otra cosa significa el inmediato regreso a Colombia de su máximo Comandante, para ubicarse en una de las zonas veredales en construcción, justo en el momento en que lo que sigue a continuación por parte nuestra no es otra cosa que la dejación definitiva de las armas.

De la misma manera, la CSIVI ha publicado su comunicado en donde queda expresa constancia de los plazos y procedimientos pactados para la dejación, ligeramente ajustados a realidades derivadas de los retrasos del gobierno en la implementación. El comunicado deja perfectamente ratificada la voluntad de las Farc de ceñirse a su palabra, al tiempo impone al gobierno el compromiso de ponerse a la altura del momento y cumplir fielmente la suya.

Hay cosas en el panorama nacional que los hacedores de análisis y crónicas fatalistas no advierten a la hora de sus reflexiones. A un año de las elecciones presidenciales del 2018, todo para ellos parece circunscribirse al pasado político del país. Como si la presencia política de las Farc en el panorama nacional y la implementación de los acuerdos sobre participación política, no tuvieran la habilidad de sacudir el universo político en Colombia.

En las Farc, en cambio, sin arrogancias, miramos el futuro con optimismo. Es probable que como dicen las encuestas, la popularidad del presidente Santos y su gobierno se encuentre por el suelo, lo cual no permite concluir que los Acuerdos de La Habana y la concreción de la paz cuenten con el mismo puntaje. Si algo tendrá que mostrar hacia el porvenir la coalición de gobierno es precisamente el Acuerdo de Terminación del conflicto armado con las Farc.

Los Acuerdos de La Habana no quedarán en la orfandad dentro del Establecimiento. Y lo más importante, tampoco quedarán sin adoptantes del lado de la inconformidad con el estado de cosas vigente. Un creciente caudal de colombianos del montón comprende cada día más los beneficios que implican para la transformación positiva de su situación y perspectivas.

Contamos como es natural con detractores en el extremo político de la derecha, que como una Hidra hunde sus múltiples cabezas en todos los poderes públicos. Sabemos de su poder manipulador mediático y de la alienación que practican valiéndose del arma de la fe religiosa. Sopesamos sus nexos con las peores manifestaciones de la corrupción y la violencia.

Estamos seguros de arrinconarlos y vencerlos con nuestra superioridad ética, con la fuerza de la verdad contenida en los Acuerdos, con el apoyo de millones de colombianos que le apuestan a salir por fin del círculo vicioso de la podredumbre. Se equivocan por completo los que piensan que estamos solos y podrán hacer lo que quieran con nosotros. Ya verán que no.

Comentarios

Entradas populares de este blog

El 'enemigo interno' del Estado no solo son las FARC

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana




Las horas pasan lentas entre el espanto y la esperanza. Pareciéramos revivir los años del final de la década de los 80 y los 90. Casi dos masacres por semana perpetradas  por el Estado y sus grupos militares y paramilitares.  Todo tenía  su  origen  en  el hecho  histórico  que significaba los diálogos entre  la guerrilla y el gobierno de Belisario Betancur. La   esperanza de  paz  había  surgido  en   Casa   Verde, luego,  la   traición  y  el  bombardeo  con  que  el gobierno  de  César Gaviria pretendía asesinar al Camarada Manuel Marulanda Vélez y a toda la dirección de las  FARC.
Siguieron años oscuros masacres tras masacre bajo la mirada y batuta del Estado y los medios masivos de comunicación que deformaban la información y avalaban la política de terror estatal que no dejaba de asesinar, violar, quemar calcinar la esperanza, sin embargo ésta resurgía en el Caguán. 

Estos diálogos se erigían como una ventana abierta a conseguir un acuerdo …

Lo que viene para De la Calle, tras ser elegido candidato liberal 2018

Noticia Por El Tiempo

Con un llamado a quienes “han presentado sus candidaturas a favor de la paz y contra toda forma de corrupción” para unirse y conquistar el poder en 2018, el candidato presidencial del Partido Liberal, Humberto de la Calle, comenzó este domingo la búsqueda de una coalición que defienda el acuerdo de paz alcanzado con las Farc, en La Habana.
El llamado se produjo minutos después de que se conociera que su nombre se impuso sobre el del exministro Juan Fernando Cristo en la consulta del Partido Liberal que escogió candidato presidencial.
El triunfo de De la Calle se dio en medio de una jornada que en muchas partes del país se caracterizó por la baja asistencia: apenas votó el 2,12 por ciento del Censo Electoral.
Con el 100 por ciento de la votación escrutada, De la Calle alcanzó 365.658 votos y Cristo 324.277 apoyos. La participación total, según la Registraduría, fue de 744.521 ciudadanos.
Desde su sede de campaña, Cristo aceptó la derrota y le manifestó a De la Calle que…

Paramilitares y fuerza pública agreden a comunidad en San José de Apartadó

Noticia Tomado de Prensa Rural Por Comunidad de Paz de San José de Apartadó

Los asentamientos de nuestra Comunidad de Paz se están viendo cada vez más asediados por grupos paramilitares que desde hace más de 20 años se pasean por nuestras montañas con la arrogancia de quienes se sienten protegidos por el poder del Estado y su fuerza armada, que en esta coyuntura del “posacuerdo de paz” se han envalentonado aún más, afirmando que son la autoridad suprema de la región y que todos deben someterse.
Si bien nuestros asentamientos están marcados con vallas donde se enumeran nuestros principios y reglamentos de Comunidad ajena a la guerra, estos gestores del crimen violan, como fieras sin razón, apoyadas sólo en su fuerza bruta apalancada activa o pasivamente por las instituciones del poder de turno, nuestros más sagrados derechos.
¿Hasta cuándo seguirá el cinismo sin límites de este Gobierno sordo y ciego, que no escucha ningún clamor de las víctimas y asiente con la mirada desviada hacia otras …