Ir al contenido principal

El incumplimiento programado

Análisis
Tomado de Pacocol
Por Fredy Muñoz A


Si las FARC hubieran incumplido alguno de los compromisos previos a la dejación de armas previstos en el Acuerdo de Paz, el mundo hubiera desatado, una vez más, su furia mediática contra la guerrilla, un presidente iracundo, rodeado de generales ya hubiera roto el Proceso,  y otro Plan Patriota estuviera en ciernes para dejar una estela de miles de muertos en los campos colombianos.


Los medios y el establecimiento han tratado, inútilmente, de involucrar a las FARC en algún acto de incumplimiento: que si los niños de las FARC, que si los bienes de las FARC, que si la fortuna de las FARC…

Pero todo eso se ha diluido en hechos claros e inocultables, a pesar del apagón mediático que algunos consorcios de la información han programado para lo que las FARC hagan bien: todos los hombres en armas están en las zonas de concentración, ya se ha entregado algún material de guerra, y no han habido actos de insubordinación a lo pactado.

La actitud ejemplar de la guerrilla se une a algo que millones de colombianos desconocían: que hay un país rural que quiere a las FARC, pues de él vienen, en él crecieron, y es su reivindicación la que defendieron en más de medio siglo de guerra tergiversada y amañada por los intereses de la clase poderosa colombiana.

Las imágenes de cientos de guerrilleros dejando atrás caseríos y municipios donde eran despedidos entre lágrimas echaron abajo el mito de la guerrilla demoníaca que comía niños y asolaba pueblos. Hay una realidad que se tomó las redes sociales: las FARC tienen un amplio espectro político, y son una opción de gobierno para muchos colombianos.

Alrededor de las zonas de concentración, en 26 puntos de la Colombia remota, miles de campesinos, dirigentes políticos, estudiantes, sindicatos y gente del común, se agolpan para involucrarse en la agenda de la guerrilla, que en medio del ruido de los mezcladores de cemento, monta carpas para socializar los acuerdos, y enseñarle a la gente de qué forma los beneficia lo contenido en ese documento, producto de este episodio histórico y doloroso de dejar las armas.

Esas zonas, que ya debieron estar construidas, con un aula por cada 200 guerrilleros, con televisores y equipos de reproducción de documentos audiovisuales, con altavoces de sonido, con mesas y tableros, con sillas y papelería, son la principal preocupación de los políticos que hoy retrasan la implementación del Acuerdo.

En La Guajira, donde el partido político Cambio Radical ha dado la muestra más clara de cómo opera su máquina de crímenes y de corrupción, los políticos realmente preocupados por esta región lacerada, acompañan hoy a la guerrilla en ejercicios de pedagogía de paz, y se diserta conjuntamente sobre qué hacer para sacar a esta rica zona del país, de la postración socio económica y el saqueo trasnacional.

Hace poco el Concejo Municipal de Villanueva, uno de los principales municipios Guajiros, invitó a la guerrilla a su recinto para iniciar un conversatorio sobre cómo podrían involucrarse los gobiernos regionales en la implementación de los acuerdos. De un día para otro, una orden dada por algún gamonal preocupado prohibió la reunión.

Y esa es la verdadera razón del retraso de las obras físicas en las zonas de concentración: los dirigentes políticos colombianos, en una deuda histórica con sus electores, le tienen miedo al camino claro que se abre entre pueblo y guerrilla discutiendo, desde la legalidad, una revolución pacífica y contundente.

El Gobierno ha explicado, por una parte, que las obras no están concluidas, y en algunas partes ni siquiera empezadas, porque la burocracia administrativa hace lento el trámite de contratación de quienes materializarán las obras; y por otra, que algunas de las zonas de concentración están en lugares ultra remotos, en los que no hay vías de penetración para llevar equipos y materiales.

Para una clase política acostumbrada a esgrimir argumentos elegantes sobre su propia mediocridad, estas razones resultan creíbles a simple vista, pero lo cierto es que son sólo eso: argumentos. 

En algunas de esas mismas zonas funcionan consorcios mineros, multinacionales explotadoras de recursos naturales y concesiones agroindustriales que han levantado, en tiempo récord, imponentes instalaciones con todas las comodidades y los elementos técnicos dispuestos para el saqueo nacional.

A las FARC hay que retrasarles el uso de cualquier herramienta que politice su concentración, que multiplique la verdad política de la Colombia oculta, y que termine convirtiéndolas en la opción más clara de los colombianos menos favorecidos, para construir entre todos la Nueva Colombia.

¿Y cuál es la Nueva Colombia? Pues esa misma que poco a poco vamos viendo en las redes sociales, en medios propios creados al amparo de este Acuerdo de Paz, en las sesiones informales de diálogo directo con el pueblo, y en algunos medios de comunicación poderosos que ya no tienen cómo disfrazar la verdad.

La Nueva Colombia es el temor más grande de una clase dirigente corrupta y fracasada, que hoy se organiza para un 2018 electoral, en el que el principal elemento de campaña es la oposición feroz a los Acuerdos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Atentan contra la vida de la ganadora del Premio Nacional por la defensa de los Derechos Humanos

Noticia en desarrollo Colombia Soberana


La defensora de los Derechos Humanos, María Ruth Sanabria, sufrió un atentado la noche de hoy 22 de mayo. Los hechos ocurrieron en Fortul Arauca. Según fuentes cercanas una camioneta roja venía siguiendo el carro en el que se movilizaba la abogada desde que salió de Beyotes, en Tame. Una vez llegaron a su destino, desde la camioneta dispararon al parecer ráfagas de fusil, la defensora y sus acompañantes alcanzaron a llegar a la estación de Policía.
María Ruth Sanabria, miembro del Comité Permanente para la Defensa de los Derechos Humanos CPDH, ganadora del premio Nacional por la Defensa de los Derechos Humanos, militante del Partido Comunista Colombiano y sobreviviente del genocidio contra la Unión Patriótica, entre sus múltiples actividades en pro de la comunidad, viene denunciando la presencia y persistencia de grupos paramilitares en Arauca.

"Nos están matando", un documental sobre el asesinato de líderes sociales

Noticia Tomado de Colombia 2020 - El Espectador  Por Edinson Arley Bolaños

Dos cineastas estadounidenses y un productor colombiano acompañaron por más de un año a dos líderes sociales del norte del Cauca amenazados de muerte. El objetivo: ponerle rostro al fenómeno que afecta al país con más intensidad desde que se firmó el acuerdo de paz entre el Gobierno y las Farc. Ya han muerto más de 200 líderes, advierte el audiovisual.
Bien podría decirse que el documental, “Nos están matando”, es un grito de auxilio de los miles de líderes sociales que viven en los territorios donde otrora se desarrolló la guerra entre las Farc y el Gobierno. Es un documento que pone al desnudo la vida cotidiana de un defensor de derechos humanos en Colombia. En este caso, las historias del líder indígena, Feliciano Valencia, y la del líder afrodescendiente, Héctor Marino Carabalí. Las dos, cargadas de resistencia y peligro.
Vea documental aquí: "Nos están matando"
Los lentes de Tom Laffay y Emily Wright r…

Secuestran y asesinan a dos indígenas y abandonan sus hijos en la selva

ComunicadoTomado de Pacocol Por ONIC


Repudiamos y condenamos el vil asesinato de nuestros hermanos indígenas Pablo Dagua y Adriana Montero Parra del Resguardo Triunfo Cristal Páez de Florida- Valle del Cauca y de Amilkar Yagari, ex gobernador activista y guardia indígena del Pueblo Embera Chami.
Adriana hasta hace 2 años y medio se había desempeñado como Guardia indígena en el resguardo Triunfo Cristal Páez del Municipio de Florida cuando decidió establecer su familia con Pablo Dagua.

El 26 de mayo, Pablo y Adriana fueron desaparecidos en su residencia ubicada en el Corregimiento la Delfina de Buenaventura. 

El domingo 27 de mayo el hijo de las víctimas de siete años cargando a su hermanito de seis meses de nacido informó a la comunidad de los hechos.

De inmediato la comunidad activó la guardia y comunidad indígena e iniciaron la búsqueda y el lunes 28 de mayo, encuentran el cuerpo de Adriana Alexandra Montero Parra, y una hora después aproximadamente se halló el segundo cuerpo que se encon…