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Las ZRC en la Serranía del Perijá contribuyen a la construcción de la paz territorial

Comunicado
Tomado de Prensa Rural
Por Asoperijá

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La Asociación Campesina de la Serranía del Perijá (Asoperijá), que agrupa a comunidades campesinas de los municipios de Manaure, Balcón del Cesar, San Diego, La Paz y Agustín Codazzi, y la Mesa Regional de la Zona de Reserva Campesina del Perijá (MRZRCP), en la que convergen comunidades campesinas de los municipios de Chiriguaná, Curumaní, Chimichagua y Pailitas,

Considerando


- Que el 23 de junio de 2016 se conoció que una de las 23 zonas veredales transitorias de normalización definidas conjuntamente entre el Gobierno nacional y las FARC-EP para materializar la dejación de armas y la desmovilización de esta organización insurgente estará situada en jurisdicción del municipio de La Paz, Cesar.

- Que de acuerdo a las diferentes versiones que se han dado al respecto, lo más probable es que esta zona se ubicaría en alguna de las veredas del corregimiento de Los Encantos, La Paz.

- Que el 17 de junio de 2016, días antes que se conocieran los municipios en los que se localizarían las zonas veredales transitorias de normalización y los campamentos, distintos medios de comunicación locales y regionales informaron que las autoridades del pueblo Yukpa rechazaban la posibilidad que en jurisdicción del municipio de Becerril, Cesar, se delimitara una de estas zonas o uno de estos campamentos.

- Que el 4 de julio de 2016 autoridades del pueblo Yukpa dirigen una comunicación formal a distintas instituciones gubernamentales, entidades estatales y organismos internacionales en la que manifiestan abiertamente su oposición ya no sólo a la decisión de ubicar una zona veredal transitoria de normalización en el municipio de La Paz, Cesar, sino también a la iniciativa de constituir Zonas de Reserva Campesina (ZRC) que actualmente adelantan las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá.

- Que el 14 de julio de 2016 las autoridades del pueblo Yukpa convocaron en La Paz, a diferentes instituciones gubernamentales, entidades estatales, organismos internacionales, medios de comunicación y organizaciones de la sociedad civil a una reunión, con el propósito de “presentar […] la postura del pueblo indígena Yukpa frente a las zonas veredales de concentración de las FARC-EP en su territorio ancestral y otros proyectos”, entre ellos el de la constitución de Zonas de Reserva Campesina (ZRC) sobre la Serranía del Perijá que, como se ha visto, no es otra que la de mantener una actitud de oposición hasta tanto no se realice un proceso de consulta y consentimiento previo, libre e informado.

- Que el 17 de julio de 2016 diferentes medios de comunicación tanto locales como regionales le dieron amplio despliegue a las declaraciones del señor gobernador del Cesar, Francisco Ovalle Angarita, expresando su oposición a la ubicación de una zona veredal transitoria de normalización en territorio Yukpa.

- Que el 19 de julio de 2016 la Corte Constitucional avaló el plebiscito por la paz como mecanismo de refrendación de lo acordado entre el Gobierno nacional y las FARC-EP en la mesa de diálogos de La Habana.

En mérito de lo anteriormente expuesto ante el Gobierno nacional, la comunidad internacional, la opinión pública, las organizaciones sociales y los medios de comunicación,

Expresamos lo siguiente


Dado que, con seguridad, la zona veredal transitoria de normalización correspondiente al municipio de La Paz se localizará sobre un territorio rodeado de comunidades campesinas, estamos optimistas y esperanzados por el hecho que en un territorio que en el pasado reciente fuera teatro de una larga guerra que trajo muerte, dolor y desolación para nosotros los pobladores de la región, hoy en día sea tenido en cuenta como un territorio privilegiado para la terminación de un conflicto armado de más de medio siglo de existencia. En ese contexto no cabe la menor duda de que las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá que promovemos la creación de Zonas de Reserva Campesina (ZRC) respaldamos con fuerza esta iniciativa que hace parte de un interés superior decidido por construir los caminos que conduzcan a la paz de Colombia.

Reconocemos que el pueblo Yukpa habita ancestralmente la Serranía del Perijá en jurisdicción de los municipios de La Paz, Agustín Codazzi y Becerril. Pero tampoco se puede desconocer que esta región se convirtió en receptora de oleadas de familias campesinas sin tierra que huyendo de la absurda violencia bipartidista, nos ubicamos sobre la Serranía y construimos también dinámicas sociales cuya expresión más acabada somos nosotros las comunidades campesinas que hemos logrado permanecer en nuestras tierras y territorios pese a los embates de la confrontación armada (hemos resistido hasta cuatro desplazamientos forzados). Así las cosas, en diferentes lugares de la Serranía del Perijá y tras varios años de convivencia y, por qué no decirlo, incluso de conflictos, terminamos propiciando encuentros e identidades y territorialidades diversas: la del pueblo Yukpa y la de las comunidades campesinas.

El territorio que ancestralmente ocupaba el pueblo Yukpa, luego de un largo y complejo proceso histórico, se fue reduciendo aceleradamente hasta el punto que sus asentamientos quedaron constreñidos exclusivamente en las partes medias y altas de la Serranía del Perijá, perdiendo así sus tierras más fértiles y productivas situadas en las zonas bajas y planas, en las que en lo fundamental, se establecieron inmensos latifundios y centros urbanos donde no hay lugar para los campesinos. El pueblo Yukpa y las comunidades campesinas hemos terminado siendo víctimas de estos modelos de economías excluyentes y asentados en territorios que incluso hacen parte de áreas estratégicas ambientales del Estado dificultando el reconocimiento a derechos fundamentales como la propiedad, inversión estatal y la restitución de nuestras tierras.

Reconocemos que el pueblo Yukpa atraviesa por una situación crítica, donde la misma misma Corte Constitucional obliga a la institucionalidad a tomar medidas que garanticen su protección y sobrevivencia. Lamentablemente nosotros, las comunidades campesinas, ni siquiera existimos en la constitución política y no somos reconocidas como sujetos de derechos colectivos, de manera tal que progresivamente, al igual que las comunidades del pueblo Yukpa, nuestras comunidades acusan un acelerado proceso de precarización y empobrecimiento.

Las autoridades del pueblo Yukpa, en su legítima lucha por el reconocimiento de su territorio tradicional, han terminado deslegitimando y afectando nuestra también legítima demanda de reconocimiento de nuestras tierras y territorios, la cual hacemos a través de una figura jurídica legal establecida en la ley 160/ 1994: las Zonas de Reserva Campesina (ZRC). Frente a ello, nuevamente recordamos que tanto el pueblo Yukpa como nosotros compartimos la misma historia de exclusión y marginación. La reivindicación de un territorio tradicional para el pueblo Yukpa realizada a partir de la expulsión de las comunidades campesinas y la negación de sus derechos sobre las tierras y territorios que ocupamos no sólo no es realista sino injusta. Así las cosas, de manera fraternal y respetuosa, debemos recordarle a las autoridades del pueblo Yukpa que los verdaderos obstáculos que se interponen en el reconocimiento de su territorio tradicional no deben buscarse en las comunidades campesinas y en su búsqueda de reconocimiento como sujetos de derechos colectivos sino, contrariamente, en un modelo de desarrollo neoextractivista que privilegia el acaparamiento y la acumulación de tierras y territorios con destino a los agronegocios o a la ampliación de la frontera de explotación minera; por tanto no son las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) las que impedirán los procesos de ampliación y constitución de resguardos indígenas, sino proyectos como las Zonas de Interés de Desarrollo Rural Económico y Social (ZIDRES) que, si bien se hicieron pensando para la altillanura, se extenderán a otras regiones.

Somos optimistas en las posibilidades que brinda la suscripción de un acuerdo entre el Gobierno nacional y las FARC-EP que le ponga definitivamente fin al conflicto armado, pero no somos tan ingenuos como para pensar que el mero silenciamiento de los fusiles de dos actores armados es por sí mismo sinónimo de paz. Ello no solo porque aún está pendiente el inicio de la etapa pública de los diálogos con el ELN sino porque la construcción de la paz obliga a generar grandes transformaciones sociales, políticas y económicas que trascienden muchas de las cuestiones que se han acordado entre las partes en La Habana.

Consideramos determinante que se aproveche esta oportunidad para que se genere una discusión profunda frente al modelo de desarrollo económico Así las cosas, cada vez se hace más urgente que a la par de la consolidación de los procesos de justicia transicional, se empiece a avanzar de manera seria y rigurosa en la definición y puesta en marcha de procesos de economía que validen nuestras formas productivas y organizativas , las que hemos construidos nosotros y por medio de las cuales hemos logrado sobrevivir en las arremetidas fuertes de esta economía de mercado. Por ejemplo, las economías campesinas, tradicionales, cooperativas, mutualistas, asociativas, colectivistas, … etcétera.

Debido a la desinformación, muchas veces malintencionada, alrededor del proceso de diálogo de La Habana, en principio en lo que tiene que ver con las zonas veredales transitorias de normalización y a los campamentos, pero en general en lo referido a lo acordado en el punto uno de la agenda “Hacia un nuevo campo colombiano: Reforma Rural Integral”, se hace indispensable comenzar en el inmediato plazo posible con la llamada pedagogía para la paz, la cual necesariamente tendrá que hacerse con el concurso tanto de la Asociación Campesina de la Serranía del Perijá (Asoperijá) y la Mesa Regional de la Zona de Reserva Campesina del Perijá (MRZRCP) como con las autoridades del pueblo Yukpa.

Las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá no queremos huir al debate intercultural e interétnico ya que nos parece la manera más propositiva para encarar y discutir las diferencias y conflictos que cotidianamente se presentan en los territorios donde convivimos distintas identidades. En esa dirección, la Asociación Campesina de la Serranía del Perijá (Asoperijá), —con el acompañamiento de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) y la Defensoría del Pueblo—, hemos estado promoviendo la creación y posterior institucionalización de una Mesa de Diálogo Interétnico en el que los dignatarios campesinos y las autoridades del pueblo Yukpa, en un ambiente de respeto y cordialidad, puedan discutir y brindar alternativas a las distintas problemáticas que se vienen presentando en la región, por lo que se le extiende una vez más la invitación al pueblo Yukpa para que contribuya decididamente a sacar adelante esta iniciativa que sin lugar a dudas comportará beneficios para todos.

Sea esta también la oportunidad para manifestar el gran descontento por la manera como desde distintas orillas se estigmatiza nuestra lucha de años por conservar este territorio, por preservar una despensa agrícola para el Cesar y por construir una talanquera al avance inexorable de la minería que a su paso arrasa con la Serranía del Perijá. Las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) tanto la del centro del Cesar —municipios de Chiriguaná, Curumaní, Chimichagua y Pailitas— como la del norte del departamento —Manaure Balcón del Cesar, San Diego, La Paz y Agustín Codazzi— vienen siendo promovidas y construidas, en un ejercicio de autonomía, por las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá que soñamos con permanecer en nuestras tierras y territorios para heredarles a nuestros hijos e hijas un mejor lugar para vivir, en donde sea un asunto del pasado toda la tragedia por la que hemos pasado, siempre con la firme convicción de seguir produciendo la tierra y seguir siendo campesinos.

Como comunidades campesinas que le apostamos a la finalización del conflicto armado y a las posibilidades que esta situación abre para la construcción colectiva de la paz, rechazamos con vehemencia todas las declaraciones de oposición a la creación de Zonas de Reserva Campesina (ZRC) en Cesar que recientemente han sido dichas por varias autoridades territoriales. Nos llama poderosamente la atención que estas declaraciones, que ciertamente terminan alimentando las estigmatizaciones contra las comunidades campesinas que promueven las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) en la Serranía del Perijá, se hayan efectuado precisamente en un encuentro que fuera encabezado por un alto funcionario del Estado que a principios de 2016 en sendas reuniones realizadas San Ángel, Magdalena y San Alberto, Cesar, se puso al frente de los sectores que se oponen sin tapujos al cumplimiento de la ley de restitución de tierras, lo cual ciertamente nos preocupa porque posiblemente se quiera reeditar ahora un frente contra las Zonas de Reserva Campesina (ZRC). A estos sectores debemos decirles que ¡las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) en el Cesar ya existen porque así lo han querido las comunidades campesinas que poseen y ocupan sus tierras y territorios!

Nuestro rechazo a estas declaraciones dadas por varias autoridades territoriales básicamente se sustenta en tres aspectos, a saber: (i) los procesos de conformación de Zonas de Reserva Campesina (ZRC) se han venido construyendo apegados a la legislación y a la institucionalidad vigentes, (ii) las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) necesariamente son el corolario lógico de los postacuerdos, de ahí que sea una verdadera contradicción hablar en favor de la finalización del conflicto y la construcción de la paz y oponerse a que los acuerdos de los diálogos de La Habana se materialicen y (iii) cuando estaban en campaña electoral, varias de estas autoridades territoriales que hoy desconocen los procesos organizativos campesinos que promueven las Zonas de Reserva Campesina (ZRC), nos consideraron interlocutores válidos y manifestaron comulgar con nuestra propuesta de territorialidad campesina. En ese sentido en el Cesar la llamada paz territorial pasa necesariamente por la constitución de las Zonas de Reserva Campesina (ZRC) que en medio de tantas vicisitudes y adversidades las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá hemos estado promoviendo.

Bajo el entendido que una etapa de postacuerdos será siempre incompleta sin que se avance firmemente en el proceso de diálogo entre el Gobierno nacional y el ELN, las comunidades campesinas de la Serranía del Perijá le exigimos a las partes para que en el inmediato plazo posible inicien la etapa pública de los diálogos con el propósito de dirimir las diferencias y controversias que hasta el momento han impedido que ello ocurra y así avanzar en un proceso que bajo ninguna perspectiva puede seguirse aplazando indefinidamente.

Informamos que a partir de la fecha, la Asociación Campesina de la Serranía del Perijá (ASOPERIJÁ) y la Mesa Regional de la Zona de Reserva Campesina del Perijá (MRZRCP), en el contexto de la pedagogía para la paz, nos pondremos sin descanso a trabajar por el Sí al plebiscito que ratifique los acuerdos construidos en la mesa de diálogos de La Habana.

Dado en La Paz, Cesar, Serranía del Perijá, a 19 de julio de 2016.

ASOPERIJÁ

ASOCIACIÓN CAMPESINA DE LA SERRANÍA DEL PERIJÁ

MRZRCP

MESA REGIONAL DE LA ZONA DE RESERVA CAMPESINA DEL PERIJÁ

[Municipios de Chiriguaná, Curumaní, Chimichagua y Pailitas]

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