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El proceso de paz y sus enemigos: Críticas no constructivas

Análisis
Por María Méndez
Fundación Colombia Soberana




En nuestra primera entrega del "Proceso de paz y sus enemigos" numerábamos tres grandes dificultades que afronta este proceso de paz entre el Gobierno y las FARC-EP: El Estado, la ultraderecha y los retos dentro del movimiento social.

En la tercera entrega del documento explicamos por qué el Estado que está sentado en la mesa de paz en La Habana es el primer enemigo. Seguiría hablar de la ultra derecha para poder conservar el orden del documento original, pero algunos eventos nos imponen la necesidad de modificarlo, así que hablaremos de los problemas dentro del movimiento social colombiano, y comenzaremos por uno que íbamos a dejar para el final y no nombramos pues no creímos que se presentaría tan rápido el asunto. Las críticas de los dogmáticos y academicistas. 

A raíz de la firma de los  acuerdos el 23 de junio en La Habana por el Presidente Juan Manuel Santos y el Comandante Timoleón Jiménez, en los cuales se habla del proceso de dejación de las armas,  la lluvia de críticas no se hizo esperar, a lo cual el comandante Gabriel Ángel salió al paso con un acertado texto titulado, "Las vías para la revolución y el socialismo aún siguen siendo exploradas"  . De inmediato vino una andanada de artículos de todos los tonos.

Narciso Isa Conde, Jorge BeinsteinIñaki Gil de San Vicente respondieron. En nuestra opinión los compañeros debieron acudir a las instancias y canales debidos para dar el debate y no a la red con discursos desobligantes, irrespetuosos y subidos de tonos que solo generan confusión, como veremos más adelante, que benefician a la derecha que debe estar regocijándose ante esta lamentable situación y la  aprovechará muy bien. 

La primera apreciación que debemos hacer, es que Gabriel Ángel no es cualquier "muchachito" al que todo mundo puede venir a regañar y ridiculizar. Consideramos que se debe  respetar y enaltecer al camarada, que siendo líder de la Unión Patriótica, se vio obligado a abandonar la ciudad como consecuencia de la persecución del Estado y ha dedicado casi 30 años de su vida a la lucha guerrillera. No se exilió para dedicarse a dar clases de teoría marxista en cafetines ni en cubículos académicos. Él empuñó el fusil para defender a su patria.  

No profundizaremos en estos artículos porque no es el tema de este escrito; porque aparte del de Iñaki Gil de San Vicente,  no valen la pena adentrarse en ellos. Mucho menos pretendemos entrar a un debate que está descontextualizado. La discusión debía tratar de la dejación de armas, no de atacar o defender a Gabriel Ángel. Lo que si diré a nombre personal no de la Fundación ni del Partido,  es que estoy de acuerdo con Dax Toscano en su último artículo "Condenadlo, los ultras no lo absolverán: A propósito de las descalificaciones al guerrillero fariano Gabriel Ángel"  y anoto que el compañero se quedó corto en sus observaciones. 

Este debate nació muerto. Narciso Isa Conde se defiende de algo de lo  que no se le está acusando. Lamentable, Camarada Narciso, que sea un hombre tan influenciable por sus "amigos y camaradas", y que se tome a pecho palabras que no van dirigidas hacia usted, acá tenemos un dicho para eso "al que le caiga el guante que se lo chante" 

El compañero Iñaki, muy acertado en sus críticas, demostró su capacidad, pero sobretodo, su respeto hacia el pensamiento ajeno. Sobre su artículo solo se podría comentar que los acuerdos firmados en La Habana no dicen que  las FARC-EP, al dejar las armas, abandonan sus ideales, y mucho menos que no defenderán el derecho a la Rebelión Armada, derecho del cual han hecho uso durante 52 años de lucha, derecho que nosotros hemos defendido en 86 años de vida del Partido Comunista Colombiano.

Que uno no haga uso de la lucha armada, en este momento y luego de la firma de los acuerdos, no quiere decir que no defienda el Sagrado Derecho a levantarse en armas. Es más, en el punto 3.4.1, "Principios Orientadores", en el numeral que trata sobre "asegurar el monopolio legítimo de la fuerza y del uso de las armas por parte del estado en todo el territorio"  al final dice "La legitimidad deviene del cumplimiento de la obligación de asegurar plenamente el disfrute de los derechos fundamentales de todos los colombianos/as, bajo los principios de legalidad necesidad y proporcionalidad". 

La caballerosidad, el compañerismo, la crítica fraterna, las acertadas precisiones que hace Iñaki Gil de San Vicente, distan mucho de la rabia y la pedantería de Narciso Isa Conde y Jorge Beinstein. Para no profundizar en este debate como dijimos, resumiremos que los dos textos, a pesar de provenir de la pluma de dos maestros, son una muestra de lo que nosotros, la gente del pueblo, llamamos "verborrea vacía". No diremos que no contienen importantísimos datos históricos y aclaraciones ideológicas, pero se pierden porque van en caminadas a ridiculizar, estigmatizar y atacar a Gabriel Ángel, usando muchas veces frases pesadas y humillantes. Ante tal bajeza profesores, no hay ciencia, ni siquiera  el marxismo, capaz de rescatar esos artículos, la crítica debe ser fraterna.

El debate se debió centrar en los acuerdos del 23 de Junio. ¿Qué es lo que no comparten los camaradas? ¿El punto 3.4 "acuerdo sobre garantías de seguridad y la lucha contra las organizaciones criminales"? ¿Las garantías de seguridad? ¿Los principios orientadores? ¿El pacto Político Nacional?  Esto quedará para otro escrito.

Igual que muchos campesinos estamos tan preocupados por la dejación de las armas, mucho más que los camaradas y compañeros que nos han acompañado y brindado su solidaridad desde el exterior. Tememos, no solamente por el avance del paramilitarismo mientras se implementan las garantías de seguridad y las medidas para desarticular este fenómeno, también nos preocupa los vastos territorios en donde la salud, el mantenimiento de "vías" y otros responsabilidades que serían del Estado, en este momento y desde hace muchos años las asume las FARC-EP. Pero este no es el momento de "aflojar", la tarea es larga y ardua, debemos lograr la unidad, el apoyo y la acción de todos para obligar al cumplimiento e implementación de los  acuerdos, sabemos que el gobierno no lo hará de manera voluntaria. Reiterar eso es redundante.

Lamentablemente este episodio ya tiene eco en algunos sectores de la izquierda colombiana, cuyo deber en este momento debía ser la defensa de lo acordado en La Habana, la pedagogía de la paz y la campaña por el sí. Se ven confundidos por este debate no muy claro y pierden su camino. Es por esto que insistimos en que hay canales y medios para proponer debates y hay formas de darlos sin que peligren los procesos. 

Definitivamente comenzamos a aprender que el enemigo más peligroso para nosotros no son los Uribistas, ni la oligarquía, ni la ultra derecha mundial. A veces el enemigo somos nosotros mismos, cuando no dimensionamos los daños que hacen estos debates subidos de tono y descontextualizados. 

Desafortunadamente no será la última vez. Se viene un largo camino de "debates", "opiniones" y "posturas" que vendrán desde muchas partes, de personas con sensatas intenciones, como también de oportunistas con terribles objetivos. Y este es otro de los tantos enemigos de la paz en Colombia.

No solo las FARC-EP entraran en un nuevo camino de lucha, también todo el pueblo colombiano. Tenemos derecho como hijos de nuestra patria a elegir una senda menos dolorosa para afrontar la lucha de clases. Si esta no resulta, desafortunadamente, no solo las FARC volverán a tomar las armas, muchos  tendremos elegir ese camino o la muerte,  y seguir transitando en medio de mares de sangre hasta el triunfo. Aunque somos optimistas, con la unidad y la lucha de todos, esto no sucederá. Pero de ser así, a nombre propio extiendo la invitación a que los críticos de la dejación de las armas vengan y las empuñen, y traigan sus familias a los campos a aguantar la miseria y los bombardeos indiscriminados.

Esto me trae a la memoria las palabras de Lenin a Bernstein (¡Por poco! ¡Qué casualidad!) "¡Ah, si, señores, libres sois no sólo de invitarnos sino de ir adonde mejor os placa, incluso al pantano; hasta consideramos que vuestro verdadero puesto está precisamente en él, y nos sentimos dispuestos a prestaros toda la colaboración que esté a nuestro alcance para trasladaros allí a vosotros!"  (1).  


PD para Beinstein (por si acaso nos lee): durante el texto hablé en plural no porque haya empleado  el “pluralis majestatis, acusación que hizo  contra Gabriél Ángel, sino porque tal como el compañero, yo represento una organización (Fundación Colombia Soberana) y a un partido (Partido Comunista Colombiano). Nuestra forma de expresarnos no demuestra pedantería, sino el más claro amor y entrega a nuestros partidos, a nuestro pueblo y a nuestra lucha. 


 1. V.I Lenin Obras Escogidas Tomo 1. ¿Qué Hacer? Capítulo I Dogmatismo y "libertad de crítica". Numeral a) ¿Qué significa la "libertad de crítica? Página 125. 

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