Ir al contenido principal

EL “FANTASMA” DEL CAGUÁN O LOS “NUDOS GORDIANOS” DEL PUNTO 3 DEL ACUERDO GENERAL

Análisis
Por Sofía Morantes / PCCC

EL “FANTASMA” DEL CAGUÁN O LOS “NUDOS GORDIANOS” DEL PUNTO 3 DEL ACUERDO GENERAL

La expresión “cortar el nudo gordiano” alude a la leyenda griega que prometía el dominio de Oriente a quien consiguiera desatar el nudo que sujetaba el yugo al carro de Gordias, rey de la ciudad de Gordio, capital del reino de Frigia (península de Anatolia, actual Turquía). Alejandro Magno, con la firme intención de conquistar Persia, decidió cortar el nudo con una espada, afirmando que “tanto monta desatarlo que cortarlo”.

En el lenguaje común dicha expresión pasó a significar un problema muy difícil de resolver. Desde la instalación formal de la mesa de conversaciones, en octubre de 2012, muchos han sido los nudos gordianos u obstáculos que se han tenido que superar, se podría decir que cada uno de los Puntos del Acuerdo General ha tenido los suyos.

Durante la discusión del Punto 1, se dijo que la tierra o el problema agrario era el nudo gordiano de las conversaciones de paz. En la discusión del Punto 2, uno de los nudos gordianos fue la diferencia que existía entre el Gobierno y las FARC-EP sobre lo que se debía entender por representación política[1]. En el Punto 5, el de Víctimas, el acuerdo de justicia fue indiscutiblemente el gran nudo gordiano de ese punto y, para algunos, el de las negociaciones. Pero es sin duda en el Punto 3, Fin del Conflicto, en donde la expresión ha estado más en boga[2].

La expresión, como hemos podido constatar, ha sido bastante empleada a lo largo de este proceso. Se refiere, en sentido figurado, a los obstáculos que se han presentado durante las conversaciones. Sin embargo, ella tiene un defecto. Y es el de representar sólo eso: un obstáculo. La figura no consigue expresar el entramado del proceso, las “vueltas del nudo”. Conocer ese entramado podría muy bien llevarnos a pensar que los obstáculos son de otra naturaleza.  

Así, en el Punto 3, el nudo gordiano es lo que el gobierno ha llamado “zonas de concentración” o “zonas de ubicación temporal”. Al abordar este tema, las comparaciones con la zona de despeje del Caguán abundan en los artículos sobre el asunto. Se dice que ese es el gran temor de los colombianos, repetir esa experiencia. Además de tener una imagen distorsionada de lo que fue ese proceso de paz, el ejercicio comparativo, como lo han afirmado algunos analistas, no aplica[3]. Y no aplica no solamente porque el carácter de ambas zonas es diferente, sino porque lo que proponen las FARC-EP, es decir, la contraparte en estas negociaciones, no son zonas de concentración y sí zonas campamentarias. Primer punto. El segundo punto es que las zonas campamentarias son un espacio geográfico de transición entre los campamentos guerrilleros y los Territorios Especiales para la Construcción de la Paz (Terrepaz), lugar en donde se llevará a cabo la reincorporación de las FARC-EP y su tránsito hacia una organización política abierta. Si se quiere, las zonas campamentarias o mal llamadas zonas de concentración, constituyen la primera etapa de la reincorporación. La primera y la más decisiva, pues del cumplimiento de las condiciones especiales de seguridad y de las medidas de confianza en estas zonas depende que las FARC-EP, ya sin armas, puedan hacer el tránsito hacia los Terrepaz. Así, estas zonas, más que espacios geográficos, son ante todo territorios en el sentido más humano de este término.

Territorios en donde los guerrilleros han transitado por décadas y establecido vínculos afectivos con la población, donde han combatido y perdido a sus camaradas, donde muchos aprendieron a leer y a escribir, donde han amado, crecido y luchado toda su vida. Lo anterior no es ofrecer una visión romántica de la guerrilla, es tan sólo dotar de contenido la imagen que se tiene de ella; la figura del guerrillero escondido en la montaña y permanentemente acechando al enemigo es tan irrisoria como la que lo muestra amedrantando constantemente a la población civil.

Además de conocer perfectamente la topografía de estos territorios, los guerrilleros van, en parte, elaborando una memoria colectiva al recordar los distintos campamentos en los que han estado y las actividades que allí realizaron; muchos de esos campamentos están situados cerca a la población con la que han aprendido a convivir a lo largo de estas décadas. Así, ¿de verdad pensamos dar por terminada esta confrontación convirtiendo a los guerrilleros de las FARC-EP en los nuevos desarraigados de esta tierra? ¿Será posible desplazar a una fuerza guerrillera que por mucho tiempo ha estado anclada a sus territorios a unas cuantas mal llamadas zonas de concentración? En rigor, esa perspectiva reproduce una lógica colonial, la de considerar esos territorios como territorios vacíos y deshabitados, desconociendo las relaciones sociales, económicas y políticas allí gestadas.

Enhorabuena, que sea ésta, la discusión sobre la reincorporación de las FARC-EP a la vida civil, una oportunidad para que el territorio deje de ser entendido como una simple variable física y empiece a ser visto como la categoría que es: el escenario de complejas relaciones sociales y grandes conflictos de poder.

REFERENCIAS

ÁLVAREZ, E. “Zonas de concentración: ni Caguán, ni Caguancitos, ni Ralitos”, FIP, 8 de julio de 2015. Disponible en:http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1205

ÁLVAREZ, E. & PARDO, D. “Mitos y realidades de las zonas de ubicación para las FARC”, Nota de coyuntura FIP, marzo de 2016. Disponible en: http://www.ideaspaz.org/publications/posts/1305

El País, “Los obstáculos del proceso de paz para cumplir la fecha de acuerdo final”, 17 de noviembre de 2015. Disponible en: http://www.elpais.com.co/elpais/colombia/proceso-paz/noticias/obstaculos-proceso-paz-para-cumplir-fecha-acuerdo-final

LEÓN, J. “Los nudos gordianos que tienen en crisis el proceso de paz”. La Silla Vacía, 25 de septiembre de 2013. Disponible en: http://lasillavacia.com/historia/los-nudos-gordianos-que-tienen-en-crisis-el-proceso-de-paz-45698

LEÓN, J. “Los nudos de La Habana que el Gran Hermano no logró desamarrar”. La Silla Vacía, 22 de marzo de 2016. Reproducido como “Por qué pasó en blanco el 23 de marzo en La Habana”, La Silla Vacía, 24 de marzo de 2016. Disponible en: http://lasillavacia.com/content/por-qu%C3%A9-pas%C3%B3-en-blanco-el-23-de-marzo-en-la-habana

Verdad Abierta, “Zonas de concentración para Farc: ‘nudo’ que atranca el fin del conflicto”, 24 de marzo de 2016. Disponible en: http://www.verdadabierta.com/procesos-de-paz/farc/6216-zonas-de-concentracion-para-farc-nudo-que-atranca-el-fin-del-conflicto



[1] LEÓN, J. “Los nudos gordianos que tienen en crisis el proceso de paz”. La Silla Vacía, 25 de septiembre de 2013.

[2] LEÓN, J. “Los nudos de La Habana que el Gran Hermano no logró desamarrar”. La Silla Vacía, 22 de marzo de 2016. Reproducido como “Por qué pasó en blanco el 23 de marzo en La Habana”, La Silla Vacía, 24 de marzo de 2016; Verdad Abierta, “Zonas de concentración para Farc: “nudo” que atranca el fin del conflicto”, 24 de marzo de 2016; El País, “Los obstáculos del proceso de paz para cumplir la fecha de acuerdo final”, 17 de noviembre de 2015. Algunos, más coloquiales, usan la expresión “papa caliente”.

[3] ÁLVAREZ, E. & PARDO, D. “Mitos y realidades de las zonas de ubicación para las FARC”, Nota de coyuntura FIP, marzo de 2016. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El 'enemigo interno' del Estado no solo son las FARC

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana




Las horas pasan lentas entre el espanto y la esperanza. Pareciéramos revivir los años del final de la década de los 80 y los 90. Casi dos masacres por semana perpetradas  por el Estado y sus grupos militares y paramilitares.  Todo tenía  su  origen  en  el hecho  histórico  que significaba los diálogos entre  la guerrilla y el gobierno de Belisario Betancur. La   esperanza de  paz  había  surgido  en   Casa   Verde, luego,  la   traición  y  el  bombardeo  con  que  el gobierno  de  César Gaviria pretendía asesinar al Camarada Manuel Marulanda Vélez y a toda la dirección de las  FARC.
Siguieron años oscuros masacres tras masacre bajo la mirada y batuta del Estado y los medios masivos de comunicación que deformaban la información y avalaban la política de terror estatal que no dejaba de asesinar, violar, quemar calcinar la esperanza, sin embargo ésta resurgía en el Caguán. 

Estos diálogos se erigían como una ventana abierta a conseguir un acuerdo …

Lo que viene para De la Calle, tras ser elegido candidato liberal 2018

Noticia Por El Tiempo

Con un llamado a quienes “han presentado sus candidaturas a favor de la paz y contra toda forma de corrupción” para unirse y conquistar el poder en 2018, el candidato presidencial del Partido Liberal, Humberto de la Calle, comenzó este domingo la búsqueda de una coalición que defienda el acuerdo de paz alcanzado con las Farc, en La Habana.
El llamado se produjo minutos después de que se conociera que su nombre se impuso sobre el del exministro Juan Fernando Cristo en la consulta del Partido Liberal que escogió candidato presidencial.
El triunfo de De la Calle se dio en medio de una jornada que en muchas partes del país se caracterizó por la baja asistencia: apenas votó el 2,12 por ciento del Censo Electoral.
Con el 100 por ciento de la votación escrutada, De la Calle alcanzó 365.658 votos y Cristo 324.277 apoyos. La participación total, según la Registraduría, fue de 744.521 ciudadanos.
Desde su sede de campaña, Cristo aceptó la derrota y le manifestó a De la Calle que…

El 25% de los ecosistemas del país se encuentra en estado crítico

Noticia Por Semana

Hablar del impacto que tiene el ser humano sobre la naturaleza no es una novedad. Sin embargo, más allá de las constataciones que se pueden hacer por la experiencia, no existe información confiable que le otorgue una dimensión exacta a esa realidad.
Así pasa en Colombia, donde las noticias sobre evenenamiento de ríos con mercurio, tala desaforada de bosques naturales y desaparición de animales y plantas se han vuelto un asunto cotidiano cuya magnitud, sin embargo, estamos lejos de cuantificar.
Le puede interesar: Pérdida de biodiversidad amenaza los ecosistemas del planeta
Al menos hasta este jueves, cuando la organización WWF presentó el Informe Colombia Viva 2017. Se trata de un compendio de la transformación histórica de los ecosistemas del país, así como un examen detallado del estado actual de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que brinda.
Como era de esperarse, los resultados no son alentadores. De los 85 tipos de ecosistemas que hay en Colombia, 20 s…