Ir al contenido principal

EL DESMINADO HUMANITARIO, UN PILAR EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ

Análisis
Por Matías Aldecoa


EL DESMINADO HUMANITARIO, UN PILAR EN LA CONSTRUCCIÓN DE LA PAZ


El 7 de marzo de 2015, cuando firmamos en la Mesa de Conversaciones de La Habana, Cuba, el “Acuerdo sobre limpieza y descontaminación del territorio de la presencia de Minas Antipersonal (MAP), Artefactos Explosivos Improvisados (AEI), y Municiones sin Explotar (MUSE) o Restos Explosivos de Guerra (REG); para implementarlo en dos veredas del territorio nacional, a las FARC-EP nos animaba el profundo sentimiento de aliviar los efectos nocivos que para la población ocasionan la presencia de dichos materiales y, a la vez, la clara voluntad de des escalar el conflicto y, con ello, darle señales a los colombianos y colombianas de nuestro sincero compromiso con la paz de Colombia.

Hoy, después de 11 meses de trabajo en las veredas de El Orejón en Antioquia y Santa Helena en el Meta, vemos con satisfacción que los propósitos iniciales se han cumplido con creces, dejándonos además de un rico conocimiento en el campo del desminado humanitario, el deseo acrecentado de seguir contribuyendo a esta loable labor, sin la cual el fin de la confrontación no será completo.

Pero las FARC-EP encontramos en esta importante experiencia un activo mayor: que después de un conflicto armado de 52 años, con periodos de degradación y crueldad asombrosas, la participación activa de guerrilleros, guerrilleras y soldados en tareas comunes nos ha dado la certeza de que existe el deseo, la capacidad y la voluntad de reconciliación en ambas partes, y que es posible construir la paz tan anhelada por el pueblo colombiano.

La firma e implementación del acuerdo final entre las FARC-EP y el gobierno colombiano nos colocará en un nuevo contexto que deberá involucrar de manera principal a la población afectada en las áreas donde la guerra tomó formas más agudas, sin cuya atención multifactorial la finalización del conflicto será solo una quimera.

Nos abocamos, entonces, a encarar los desafíos de reparación integral a las víctimas por múltiples causas como consecuencia del conflicto; a que se lleve la inversión social prioritariamente a las zonas en las que la cara del Estado ha sido solamente la de la violencia; el desarrollo económico con sostenibilidad ambiental que favorezca a la población; y obras de infraestructura y apoyo técnico y comercial que hagan viable económicamente la producción de alimentos de la población rural.

La sustitución de cultivos de uso ilícito en el marco del desarrollo agrario integral es también fundamental para el fortalecimiento económico equilibrado, pues la experiencia piloto en El Orejón ha dejado claro que en una región con economía mixta, la producción alimentaria es inviable porque la actividad del narcotráfico establece parámetros más altos en los precios de insumos agrícolas, productos alimenticios, servicios, etc., elevando el costo de vida en general de la región. 

Capítulo especial de las políticas complementarias a la limpieza de materiales explosivos del territorio nacional en el marco del pos acuerdo deberá constituirlo el combate multidimensional a los agentes que desde hace medio siglo son los responsables de llevar a cabo la política del paramilitarismo, amenaza que se yergue con fuerza en el actual momento en que la mayoría de colombianos y colombianas y la comunidad internacional vislumbramos la posibilidad real de paz.

Frente al interés de empresas transnacionales que acechan con el único objetivo de hacerse a los recursos naturales, sin importarles el daño ambiental y social que generan, la implementación del desminado humanitario -y la vinculación de la comunidad internacional a través de él, debe estar íntimamente integrada al resto de políticas sociales, económicas, culturales y ambientales por parte del Estado, en un espíritu democrático participativo de la población.

Solamente impactando las causas del origen y la persistencia del complejo conflicto colombiano, el desminado humanitario se constituirá de verdad en un factor de singular importancia en la construcción de una paz estable y duradera.

Comentarios

Entradas populares de este blog

‘Empresas palmicultoras sirvieron a intereses de las Autodefensas’: Corte Suprema

Noticia Por CM&





Al dejar en firme una condena de diez años de prisión en contra del empresario, Antonio Nel Zúñiga Caballero por los delitos de invasión de tierras, desplazamiento forzado y concierto para delinquir, la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia hizo todo un análisis de cómo se aliaron palmicultores e integrantes del Ejército Nacional con integrantes de las Autodefensas Unidas de Colombia en el Chocó, para llevar a cabo el proyecto agroindustrial de la “Casa Castaño”.

Gobierno Nacional y Fiscalía General intentan obstruir a la JEP

Noticia Por Colombia Soberana


Después de que los Magistrados de la Jurisdicción Especial para la Paz, JEP, suspendieran el trámite de extradición contra Jesús Santrich, en un comunicado a la opinión pública firmado por el Ministro del Interior Guillermo Rivera y  su homologo de la cartera de Justicia y del Derecho Enrique Gil, el Gobierno Nacional asegura, entre otras cosas, que la JEP no tiene competencia y  su decisión la toma basada en protocolos que ella se dictó.
Al mismo tiempo el Fiscal General, Nestor Humberto Martínez, manifestó que le pidió al Procurador Fernando Carrillo que intervenga frente a la Sección de Revisión de la JEP para que revoquen la decisión "en defensa del orden constitucional de la República". 
Esta reacción del Estado se suma al ya conocido incumplimiento del Acuerdo de La Habana, los reiterativos ataques para modificarlo, su ya comprobada falta de voluntad de paz y la carencia de autonomía frente a otros países, especialmente Estados Unidos, que pon…

FARC ¿La amenaza desde dentro?

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana



Antes de iniciar, debo disculparme por tomar este párrafo a nombre personal, para aclarar que he compartido diferentes espacios con el Camarada Santrich, con quien  tenemos una relación de respeto mutuo y admiración de mi parte. Lo acompañé en su anterior huelga de hambre. Respeto y apoyo su decisión en esta etapa, sin embargo, debo expresar mi preocupación por su vida. De los momentos que compartimos con él recuerdo a un hombre amable, divertido y atento, un ser humano compasivo que abría las puertas de su casa y corazón para todo aquel que trabajara por la paz y por llevar adelante este proceso. Aclarada mi posición sobre el Camarada, seguiré con el tema de este escrito.
Ya varias veces se ha dicho, el Proceso de paz no está en su mejor momento, y esto lo agrava el montaje judicial hecho a Jesús Santrich, a quien le enviamos nuestro más efusivo saludo. Pero más allá de esto, el Acuerdo de La Habana tiene un lamentable cumplimiento entre el 15%…