Ir al contenido principal

El Estado es el gran responsable

Análisis
Tomado de Pacocol
Por Javier Giraldo


Para este religioso, la insurgencia se justifica como un acto de rebeldía ante unas instituciones que le incumplen a la gente.


1. ¿Qué dice sobre el origen del conflicto armado?


“El acceso a la tierra es el detonante principal”. Esto argumenta el sacerdote jesuita Javier Giraldo, quien considera que el “conflicto social armado” en Colombia empezó desde las década de los veinte; con una intensificación en los cuarenta y cincuenta, que desembocó en el surgimiento de varias guerrillas; y un recrudecimiento aún mayor a partir de los ochenta con los paramilitares.


Según varios historiadores que cita el religioso, entre 1880 y 1925, los pequeños agricultores le reclamaron al gobierno de manera pacífica para que contuviera el abuso de los dueños de grandes tierras. Pero al no ser oídos, se convirtieron a la ofensiva en 1928 y “reivindican su estatus de colonos e invaden partes no cultivadas de las haciendas”.


Con los años, la concentración aumentó sin que el Estado actuara eficazmente. “En 1960 las fincas de menos de 10 hectáreas comprenden el 76.5% del total de fincas y ocupan un área del 8.8% de la superficie agropecuaria del país, mientras las mayores de 50 hectáreas representan el 6.9% del total de fincas y ocupan el 75.8% de la superficie agropecuaria”, detalla Giraldo con cifras del DANE.


Este es el contexto en el que, según el sacerdote, nacen las guerrillas de las Farc, el Eln, la Ado y el M - 19. “Es entonces evidente que desde mediados de los años sesenta, Colombia es un territorio en guerra interna”, expone el jesuita. Se basa en todos estos datos para afirmar que el surgimiento de la insurgencia es un derecho a la rebeldía por el fracaso del Estado en sus dos deberes con los ciudadanos: las necesidades básicas, como la alimentación, la vivienda o el trabajo; y las mínimas exigencias de justicia, como el derecho a la vida y a la información.


2. ¿Cómo explica su prolongación y degradación?


Para Giraldo, el punto en el que la guerra asume “contornos más dramáticos” es cuando los narcotraficantes se unen a los incipientes paramilitares en la década de los 80. “Por ello las estructuras paramilitares se multiplicaron por todo el país e hicieron alarde de poderío cruel, de articulación descarada con las instituciones del Estado y de impunidad atrevida”, explica.


El académico sostiene que los paramilitares intensificaron la concentración de tierras y que entre 1980 y 1995, compraron los mejores predios en el 42% del territorio colombiano.


Otro motivo de la prolongación del conflicto es que el Estado continúa con sus “rasgos de concentración perversa del poder” con la violencia represiva en contra de movimientos sociales y la oposición. A la par, el jesuita sostiene que los “narcoparamilitares” no se desmovilizaron realmente sino que desde los 90 hasta hoy, viven “periodo más atrevido de control del Estado”.


3. ¿Qué efectos deja la guerra?


Lo que el académico considera “el impacto más sensible” es la ausencia de las cientos de personas que fueron “arrancadas de sus vidas”, pues estos vacíos son llenados por los victimarios.


Otros efectos que Giraldo apunta es la criminalización de la protesta que limita la libertad de pensamiento y la penalización del delito político. Para él, todo concluye en una “ineludible degradación progresiva”.


4. Observaciones


Otro argumento del sacerdote jesuita es que sin una democratización de los medios de comunicación no es posible la paz, pues de lo contrario, seguirán ocultando la verdad y sirviendo a lo que quiere el Estado.


Además, cree que la actitud del gobierno en los diálogos de La Habana es la menos adecuada pues sigue “utilizando su potencial bélico [...] para forzar las opciones políticas de sus ciudadanos en beneficio de los intereses de la élite dominante, y continúa combinando todas las formas de lucha, incluyendo el terror militar y judicial contra los más vulnerables, para aniquilar las opciones alternativas de sociedad”.


Por último, propone una “transformación radical” de la Fuerza Pública pues considera que los entrenados por Estados Unidos todavía tienen esa lógica de eliminar a todo aquel que piense diferente.


(*) Sacerdote Jesuita, coordinador del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política del CINEP.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Fuimos completamente felices

Análisis Tomado de Las 2 Orillas Por Gabriel Ángel


“La celebración comenzaba a las siete de la mañana y terminaba a las cuatro de la tarde. Por turnos, cada compañía realizaba la suya, mientras las demás permanecían de guardia para enfrentar la presencia del ejército… “


Llegamos al final de 2017, con la sensación de que este año se fue aún mucho más rápido que los anteriores. Es la época de los balances, de precisar cuánto avanzamos, de determinar cuánto nos quedó por hacer. Se trata realmente del primer fin de año que pasaremos en la legalidad, conscientes de que los tiempos de la lucha armada quedaron en el pasado.
Durante décadas lo celebramos en campamentos guerrilleros, lejos de nuestras familias, sumergidos en la profundidad de la selva. Por estas fechas esperábamos ansiosos el acostumbrado saludo de nuestro Secretariado Nacional, las palabras del comandante en jefe, la fiesta general de Navidad y Año Nuevo. Cada uno guardaba alguna prenda para estrenarla estos días.
Las lluvias torre…

Despido masivo de más de 748 mujeres de la empresa Aguas de Bogotá

Comunicado Por FARC

"La situación de los trabajadores en Colombia no resulta ser nada alentadora, la precariedad en la contratación laboral, la informalidad, la tercerización, el desempleo y la pérdida de importantes garantías, son un flagelo que azota a las grandes mayorías de la población, en especial, a las mujeres".
Las mujeres farianas denunciamos el despido masivo de más de 748 mujeres de la empresa Aguas de Bogotá. Una cantidad siginicativa de mujeres y familias de la capital, entran hacer parte de las filas del desempleo en el pais.
Estamos acompañando a las mujeres de Aguas de Bogotá en su justa lucha, rechazamos las masacre laboral que se está presentando y exigimos al Estado la protección de los derechos laborales y garantias de acceso a un trabajo digno para las mujeres colombianas.
La situación de los trabajadores en Colombia no resulta ser nada alentadora, la precariedad en la contratación laboral, la informalidad, la tercerización, el desempleo y la pérdida de impo…

Por falta de atención médica muere bebé de integrante de FARC

Noticia Tomado de Pacocol Por Contagio Radio


A través de una denuncia pública, los integrantes del Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación Urías Rendón en el Meta, informaron del fallecimiento del bebé en gestación de una de las ex combatientes de las FARC que se encuentra en proceso de reincorporación. Este hecho, que ocurrió el 10 de enero, se presenta en medio de las fallas del servicio de salud para esta población.

El comunicado indica que debido a la falta de presencia médica en el Espacio Territorial “una pareja Fariana perdió la esperanza de poder conformar una familia”. Explican que María Darcy Laso Rodríguez tenía 5 meses de gestación y sufrió un sangrado que no fue atendido por la falta de servicio médico.

De acuerdo con el diario El Espectador, la mujer pudo salir del Espacio de Reincorporación con la ayuda de los pobladores de la vereda Playa Rica. Sin embargo, el bebé falleció en el camino al centro médico de San Vicente del Caguán que queda a dos horas de esta z…