Ir al contenido principal

Justicia para la paz y despenalización de la protesta social

Análisis
Tomado de Rebelión
Por Horacio Duque



La despenalización de la protesta social es un paso necesario en la construcción de la paz y la democracia ampliada. No más cárcel ni persecución de los líderes populares.

Resulta de la mayor trascendencia para los desarrollos de los consensos de paz alcanzados en la Mesa de conversaciones de La Habana entre el gobierno del Presidente Juna Manuel Santos y la delegación plenipotenciaria de las Farc, las decisiones sobre los Movimientos sociales, sus derechos y garantías políticas.
En el documento sobre Participación política y democracia ampliada se encuentra un extenso capítulo sobre los Movimientos sociales y sus derechos políticos esenciales. Hacia el futuro deberá establecerse un marco de reconocimiento de los movimientos populares y su proyección política democrático en favor de las reformas y cambio sociales.

Bien es sabido que ante la crisis de los denominados partidos políticos de la burguesía y los terratenientes, me refiero al conservatismo y al liberalismo, y más recientemente a las aglomeraciones electorales configuradas por las elites dominantes con el fin de canalizar masas ciudadanas cohesionadas con las prebendas clientelares, como Cambio Radical, la U y el Centro Democrático, se ha configurado un amplio y potente Movimiento social y agrario, como el que se registró durante los meses del año 2013, con banderas y pliegos que reivindican sus derechos esenciales y formulan alternativas de poder que corresponden a los intereses generales de la nación.

Esos Movimientos sociales han sido objeto de la persecución, violencia y atropello de las clases dominantes, tanto en el nivel nacional, como regional y local.

El ESMAD de la policía ha sido especialmente utilizado para destruir y aplastar a los movimientos sociales. Por supuesto también los grupos paramilitares, las bandas criminales y el legalismo de alcaldes, gobernadores y otras autoridades del orden nacional, han jugado su papel en el cerco y destrucción de los movimientos sociales y populares.

Con el reciente acuerdo en materia de derechos de las victimas dado a conocer el pasado 15 de diciembre y específicamente con el componente de justicia se ha dado otro paso significativo en la democratización política al establecer en dos de los puntos lo siguiente.

En el punto 35 se dispone que “la protesta pacífica, la defensa de los derechos humanos, y el liderazgo de grupos de la sociedad civil, no pueden ser por sí mismos tipificados penalmente, ni penados. En caso de haber sido sancionados se otorgarán mecanismos de tratamiento especial que puedan llegar incluso hasta la extinción de la responsabilidad. La Sala de Amnistía e Indulto y la Sección de Revisión del Tribunal para la Paz serán competentes para decidir si extingue, revisa o anula las sanciones, investigaciones y sentencias impuestas en los anteriores supuestos”.

El numeral 64 del mismo consenso dispone que “la Sala de definición de situaciones jurídicas podrá aplicar mecanismos de cesación de procedimientos con miras a la extinción de la responsabilidad, cuando se trate de contextos relacionados con el ejercicio del derecho a la protesta o disturbios internos. Las autoridades estatales, las organizaciones sociales, sindicales, de derechos humanos y procesos que hacen parte de la Cumbre Agraria, étnica y popular allegarán la información a la Sala cuando se trate de los siguientes delitos: asonada, obstrucción de vías públicas, lanzamiento de sustancias peligrosas, violencia contra servidor público, perturbación del servicio de transporte público, daños en bien ajeno, lesiones personales y demás delitos ocasionados en el marco de la Ley de Seguridad Ciudadana”. 

Lo coherente con tanto anuncio de paz de gobierno es que estas medidas entren en funcionamiento de manera inmediata para resolver casos aberrantes de líderes populares sometidos al ultraje y el atropello carcelario, como una manera de cercenar y aplastar sus derechos.

Casos como los de Hubert Ballesteros, David Ravelo, Miguel Ángel Beltrán y de tantos otros importantes dirigentes sociales, demandan una solución inmediata en los términos de los pactos en la Mesa de diálogos de La Habana.

Nota. En la perspectiva de la ejecución de las tareas y competencias de la Unidad especial para la búsqueda de personas dadas por desaparecidas en el contexto y en razón del conflicto armado, es conveniente considerar la propuesta planteada por la destacada columnista Sara Leukos, para que se construyan los mapas de las fosas comunes, con el concurso de los alcaldes y otras autoridades locales, desde luego con el apoyo de equipos de medicina legal y criminalística (http://bit.ly/1QPO3cL). 

Comentarios

Entradas populares de este blog

El 'enemigo interno' del Estado no solo son las FARC

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana




Las horas pasan lentas entre el espanto y la esperanza. Pareciéramos revivir los años del final de la década de los 80 y los 90. Casi dos masacres por semana perpetradas  por el Estado y sus grupos militares y paramilitares.  Todo tenía  su  origen  en  el hecho  histórico  que significaba los diálogos entre  la guerrilla y el gobierno de Belisario Betancur. La   esperanza de  paz  había  surgido  en   Casa   Verde, luego,  la   traición  y  el  bombardeo  con  que  el gobierno  de  César Gaviria pretendía asesinar al Camarada Manuel Marulanda Vélez y a toda la dirección de las  FARC.
Siguieron años oscuros masacres tras masacre bajo la mirada y batuta del Estado y los medios masivos de comunicación que deformaban la información y avalaban la política de terror estatal que no dejaba de asesinar, violar, quemar calcinar la esperanza, sin embargo ésta resurgía en el Caguán. 

Estos diálogos se erigían como una ventana abierta a conseguir un acuerdo …

Lo que viene para De la Calle, tras ser elegido candidato liberal 2018

Noticia Por El Tiempo

Con un llamado a quienes “han presentado sus candidaturas a favor de la paz y contra toda forma de corrupción” para unirse y conquistar el poder en 2018, el candidato presidencial del Partido Liberal, Humberto de la Calle, comenzó este domingo la búsqueda de una coalición que defienda el acuerdo de paz alcanzado con las Farc, en La Habana.
El llamado se produjo minutos después de que se conociera que su nombre se impuso sobre el del exministro Juan Fernando Cristo en la consulta del Partido Liberal que escogió candidato presidencial.
El triunfo de De la Calle se dio en medio de una jornada que en muchas partes del país se caracterizó por la baja asistencia: apenas votó el 2,12 por ciento del Censo Electoral.
Con el 100 por ciento de la votación escrutada, De la Calle alcanzó 365.658 votos y Cristo 324.277 apoyos. La participación total, según la Registraduría, fue de 744.521 ciudadanos.
Desde su sede de campaña, Cristo aceptó la derrota y le manifestó a De la Calle que…

El 25% de los ecosistemas del país se encuentra en estado crítico

Noticia Por Semana

Hablar del impacto que tiene el ser humano sobre la naturaleza no es una novedad. Sin embargo, más allá de las constataciones que se pueden hacer por la experiencia, no existe información confiable que le otorgue una dimensión exacta a esa realidad.
Así pasa en Colombia, donde las noticias sobre evenenamiento de ríos con mercurio, tala desaforada de bosques naturales y desaparición de animales y plantas se han vuelto un asunto cotidiano cuya magnitud, sin embargo, estamos lejos de cuantificar.
Le puede interesar: Pérdida de biodiversidad amenaza los ecosistemas del planeta
Al menos hasta este jueves, cuando la organización WWF presentó el Informe Colombia Viva 2017. Se trata de un compendio de la transformación histórica de los ecosistemas del país, así como un examen detallado del estado actual de la biodiversidad y de los servicios ecosistémicos que brinda.
Como era de esperarse, los resultados no son alentadores. De los 85 tipos de ecosistemas que hay en Colombia, 20 s…