Ir al contenido principal

Paros y marchas sociales mantienen su efervescencia en Colombia

Análisis
Tomado de ANNCOL
Por Anubis Galardy



La reciente oleada de protestas civiles y paros en sectores cruciales de la economía colombiana pusieron en jaque al Gobierno, obligado a sentarse a la mesa de negociaciones sin que los huelguistas interrumpieran sus movilizaciones y marchas. La primera señal la dieron los caficultores, quienes salieron masivamente a la palestra y mantuvieron en pie sus demandas, de espaldas a una Federación Nacional en la que afirmaron no sentirse representados, por las continuas concesiones al margen de las necesidades de los productores y cosecheros de base, nunca tenidas en cuenta, alegaron.

Cualquier negociación en busca de una salida a la crisis hay que discutirla con los que afrontamos una situación cercana a la miseria más absoluta. La Federación no habla de la realidad que vivimos los cosecheros de base, subrayaron.

En un principio el Gobierno trató de conjurar huelga bajo la advertencia de que no habría concertación posible si se mantenían "las vías de hecho" -modo de encauzar un reclamo sin amparo legal, según el punto de vista jurídico-, pero el alerta cayó en el vacío.

El paro cafetero desató de inmediato una confluencia de acciones similares, que pusieron de manifiesto las inequidades sociales y crisis por las que atraviesa el país, según consenso de analistas e incluso parlamentarios pertenecientes a distintas agrupaciones políticas.

A juicio del analista Horacio Duque, la política de tierra arrasada, consecuencia de las medidas de corte neoliberal aplicadas por el Gobierno, es la génesis de la irrupción en cadena de la rebeldía agraria, cívica y popular.

Al paro de los cafeteros se unió el de los camioneros de carga por carretera, los cacaoteros, comunidades indígenas y arroceros mientras otros representantes del sector agrícola, entre estos los productores de maíz, los lecheros y los cultivadores de papa, anunciaban que también se sumarían a las protestas.

Según datos ofrecidos por el propio Duque, por lo menos más de mil 200 personas participaron en el paro, mientras que cerca de un millón y medio lo hicuieron en forma indirecta.

En huelga durante 11 días en 13 departamentos del país, los caficultores dieron un ultimátum al Gobierno el 4 de marzo pasado: si en 48 horas no recibían una respuesta, emprenderían una marcha pacífica hacia Bogotá "para trasladar sus demandas al corazón del país", tras exigir que las negociaciones se realizaran en su propio terreno.

Ministros del gabinete de Santos viajaron a los departamentos en paro, secundados al final por el vicepresidente Angelino Garzón como mediador y garante.

Los cafeteros ganaban la partida con el aumento del precio de sustentación de base por carga de 160 kilogramos, el respaldo a sus créditos, la modernización de la infraestructura y el freno a la importación desmesurada del grano destinada al consumo nacional.

Con la lección aprendida, las autoridades estatales se apresuraron a reunirse con los arroceros y llegar a acuerdos favorables a ese sector, antes de que entraran en huelga.

De igual modo procedieron con los camioneros, quienes habían convocado a los taxistas a unírseles en sus demandas de rebaja del precio de la gasolina y el aceite combustible para motores (diesel).

Sin embargo, la efervescencia social no decrece, como lo demuestra la huelga de los trabajadores extradocentes de la Universidad Nacional bogotana, quienes exigen una nivelación salarial nunca cumplida, respaldados por los estudiantes, profesores y otras filiales universitarias.

Paralelamente se suceden los movimientos en defensa del medioambiente y la preservación de los recursos naturales contra los que atentan las transnacionales mineras, en la mayoría de los casos amparadas por los Tratados de Libre Comercio.

Para esta semana está convocada otra huelga: la de los estudiantes en defensa de una educación pública gratuita y de calidad , en tanto los volqueteros del puerto norteño de Barrancabermeja continúan sus demandas y bloqueo de la Carretera Nacional, en reclamo de precios justos en los contratos de trabajo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Mientras Duque juega a viajar por el mundo se dispara genocidio indígena

Análisis
Tomado de Pacocol
Por ARMANDO WOURIYU VALBUENA 
- Presidente ONIC 1999-2003


(Extractos) Que los árboles, animales y aguas gocen de buena salud, y traigan frutos, nuestros hijos se reproduzcan para mantener la energía vital de los Pueblos, que la dignidad se mantenga y perdure a nuevas generaciones, ya que en nuestras acciones está el bienestar y la extensión de la especie humana siendo de interés preservar la justicia milenaria en la oralidad.



Las cosas funcionaban de esta manera hasta que el imperio hispano católico, causó la guerra con sus caballos, pólvora y espadas.

Bajo el pensamiento (…) que contempla a un solo dios del sexo masculino, la mujer nace de un hombre y las personas son temerosas de ese dios (…)

La filosofía hispano católica, se impuso con los deberes morales de sus soldados causando despojo, desplazamiento, masacres, exterminios, envenenamientos etc., y luego se inició el proceso de gobernabilidad creándose el Virreinato de la Nueva Granada, donde el propietario de…

Torturas en la Escuela de caballería: Que la verdad y la justicia salgan a la luz

Análisis Tomado de Pacocol Por Rafael Barrios Mendivil - Colectivo de Abogados 


La Corte Suprema de Justicia, el 8 de agosto de 2019 precluyó la investigación contra la doctora Ángela María Buitrago Ruíz porque llegó a la conclusión que efectivamente Edgar Villamizar Espinel sí compareció a la Escuela de Caballería en el 2007 y, al no prefabricarse la prueba, el prevaricato por exclusión de materia quedó automáticamente sin sustento.

Corría el año 2007 cuando el cabo del ejército Edgar Villamizar Espinel llegó a la Escuela de Caballería durante una diligencia que adelantaba la fiscal Ángela María Buitrago Ruíz en el caso de los desaparecidos del Palacio de Justicia. Villamizar le dijo la verdad a la fiscal, que había visto en dicha guarnición militar a varios desaparecidos del Palacio y le escuchó decir al coronel Luis Alfonso Plazas Vega: “cuelguen a esos hijueputas”.

Tres años después, el señor Plazas Vega denunció a la fiscal Ángela Buitrago por falsedad ideológica en instrumento públi…

Qué lucha armada, ni qué ocho cuartos

Análisis Tomado de Las 2 Orillas Por Gabriel Ángel

En días pasados, en un evento con un buen número de reincorporados de las Farc, conversé con un antiguo mando de la organización, a quien conocí en filas como un destacado guerrero. Un hombre que pasó la mayor parte de su vida guerrillera en fuego cruzado con el enemigo, dirigiendo unidades cada vez más grandes, desempeñándose con maestría en las más complicadas situaciones de combate.

Un tipo modesto, como ordenaba el estatuto fariano. Que nunca se sintió mejor que los demás, que cumplía sus misiones al pie de la letra, que se sentía miembro de un Ejército en el cual el esfuerzo y las capacidades de cada uno, eran importantes en el momento preciso. Entrados en confianza, me comentó que con alguna frecuencia recibía propuestas o razones de los llamados disidentes, en las que le proponían retomar las armas junto a ellos.

Antiguos compañeros de lucha que insisten en continuar alzados, con el supuesto fin de consumar el plan estratégico aprob…