Análisis
Por Colombia Soberana, la voz de los oprimidos
Para Alianza de Medios y Periodistas por la Paz con Justicia Social
A pesar del entusiasmo que produce este tan anhelado proceso de la Habana, Cuba, no podemos olvidar que falta alguien en la mesa y es el pueblo. Contrario a lo que opina el señor presidente, creo que la presencia del pueblo colombiano es vital para llegar a buen puerto y conseguir la paz. Y esto no lo estoy diciendo por poner trabas al actual modo de operar de la mesa de negociaciones, ni lo estoy diciendo por cliché. La presencia del pueblo que sufre directamente en conflicto armado se basa en dos pilares fundamentales: primero el pueblo es el soberano, el pueblo es el que decide y segundo hay algo más importante que el conflicto armado y es el conflicto social que alimenta la guerra que nos está destrozando día a día.
Como es el conflicto social el que ha prendido todo el problema, es desde la sociedad que se resuelve. Lamentablemente las herramientas y las garantías necesarias para que el pueblo pueda opinar, moverse, exigir y cambiar su entorno no han existido en Colombia, país cruzado de esquina a esquina por una maquinaria del terror que va desde la manipulación hasta criminalización y asesinato de su gente.
Una de las herramientas para que una persona pueda cambiar su entorno y satisfacer sus necesidades es el conocimiento de su vida en comunidad, conocimiento constantemente negado por los medios de comunicación que en un táctico manejo de la información han desdibujado la historia y distorsionado la realidad.
En un anhelo de aprender sobre nuestro entorno, nuestra verdadera historia y de aportar algo a la paz que tanto merecemos, hemos decidido escribir este documento, que a grandes rasgos, nos ayudará a conocernos. Somos un pueblo hermoso y trabajador, sufrido pero alegre, conformado por franjas sociales que nos han dividido, pero en momentos se desdibujan, se mueven y chocan ya sea para bien o para mal.
Conozcamos al pueblo, la capa trabajadora de la sociedad, quienes sufrimos los errores y la corrupción, el gobierno, una parte pequeña de este estado, pero quienes han logrado incrustarse en el poder y manipular todo a favor de su propio beneficio. Y por último están las FARC y otros tantos movimientos guerrilleros conformados por colombianos, campesinos, estudiantes, docentes, trabajadores que se sublevan contra las políticas del sistema y tienen otra idea de estado, de sociedad, de futuro.
El título de este documento: FARC creación del sistema, recreación de un pueblo, ha causado un poco de controversia en Colombia Soberana, y sin embargo lo conservaré por cuanto el conocimiento se basa en la verdad, así sea una verdad dura.
Los movimientos armados subversivos en nuestro país se crearon por las condiciones dispares entre las clases favorecidas y el pueblo en general. Mientras una pequeña franja de la población come manjares, tienen educación, recreación, salud y oportunidades; a la gran mayoría nos acosa el hambre, el analfabetismo, las enfermedades y un futuro incierto.
“El hambre duele más allá de las tripas, la miseria arde más allá de la piel, la injusticia quema más allá del cuerpo y el recuerdo.” Frase hermosa consignada en un libro enviado por una de nuestras lectoras, Por las montañas de mi patria, una frase que es muy cierta, pues por este motivo nuestro pueblo comenzó a exigirle al gobierno más igualdad y ellos, como representantes de un sistema injusto basado en la explotación y desigualdad, solo pudieron responder con bombas, terror y muerte, causando la defensa y posterior levantamiento armado, temas que veremos en otras entregas de este documento.
Grosso modo este es la historia colombiana, traspasada por llanto, hambre, miseria y sangre. El sistema creó con su desigualdad una violencia que carcome la sociedad de nuestro enlutado país, y el pueblo recreó esa violencia, convirtiéndola en un arma para defenderse, en una lección para construirse y en un pincel para pintar un futuro más justo y mejor.
Por Colombia Soberana, la voz de los oprimidos
Para Alianza de Medios y Periodistas por la Paz con Justicia Social
Estamos transitando por la senda de un nuevo proceso de diálogos entre la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo FARC-EP y el gobierno Colombiano representado actualmente por Juan Manuel Santos.
A pesar del entusiasmo que produce este tan anhelado proceso de la Habana, Cuba, no podemos olvidar que falta alguien en la mesa y es el pueblo. Contrario a lo que opina el señor presidente, creo que la presencia del pueblo colombiano es vital para llegar a buen puerto y conseguir la paz. Y esto no lo estoy diciendo por poner trabas al actual modo de operar de la mesa de negociaciones, ni lo estoy diciendo por cliché. La presencia del pueblo que sufre directamente en conflicto armado se basa en dos pilares fundamentales: primero el pueblo es el soberano, el pueblo es el que decide y segundo hay algo más importante que el conflicto armado y es el conflicto social que alimenta la guerra que nos está destrozando día a día.
Como es el conflicto social el que ha prendido todo el problema, es desde la sociedad que se resuelve. Lamentablemente las herramientas y las garantías necesarias para que el pueblo pueda opinar, moverse, exigir y cambiar su entorno no han existido en Colombia, país cruzado de esquina a esquina por una maquinaria del terror que va desde la manipulación hasta criminalización y asesinato de su gente.
Una de las herramientas para que una persona pueda cambiar su entorno y satisfacer sus necesidades es el conocimiento de su vida en comunidad, conocimiento constantemente negado por los medios de comunicación que en un táctico manejo de la información han desdibujado la historia y distorsionado la realidad.
En un anhelo de aprender sobre nuestro entorno, nuestra verdadera historia y de aportar algo a la paz que tanto merecemos, hemos decidido escribir este documento, que a grandes rasgos, nos ayudará a conocernos. Somos un pueblo hermoso y trabajador, sufrido pero alegre, conformado por franjas sociales que nos han dividido, pero en momentos se desdibujan, se mueven y chocan ya sea para bien o para mal.
Conozcamos al pueblo, la capa trabajadora de la sociedad, quienes sufrimos los errores y la corrupción, el gobierno, una parte pequeña de este estado, pero quienes han logrado incrustarse en el poder y manipular todo a favor de su propio beneficio. Y por último están las FARC y otros tantos movimientos guerrilleros conformados por colombianos, campesinos, estudiantes, docentes, trabajadores que se sublevan contra las políticas del sistema y tienen otra idea de estado, de sociedad, de futuro.
El título de este documento: FARC creación del sistema, recreación de un pueblo, ha causado un poco de controversia en Colombia Soberana, y sin embargo lo conservaré por cuanto el conocimiento se basa en la verdad, así sea una verdad dura.
Los movimientos armados subversivos en nuestro país se crearon por las condiciones dispares entre las clases favorecidas y el pueblo en general. Mientras una pequeña franja de la población come manjares, tienen educación, recreación, salud y oportunidades; a la gran mayoría nos acosa el hambre, el analfabetismo, las enfermedades y un futuro incierto.
“El hambre duele más allá de las tripas, la miseria arde más allá de la piel, la injusticia quema más allá del cuerpo y el recuerdo.” Frase hermosa consignada en un libro enviado por una de nuestras lectoras, Por las montañas de mi patria, una frase que es muy cierta, pues por este motivo nuestro pueblo comenzó a exigirle al gobierno más igualdad y ellos, como representantes de un sistema injusto basado en la explotación y desigualdad, solo pudieron responder con bombas, terror y muerte, causando la defensa y posterior levantamiento armado, temas que veremos en otras entregas de este documento.
Grosso modo este es la historia colombiana, traspasada por llanto, hambre, miseria y sangre. El sistema creó con su desigualdad una violencia que carcome la sociedad de nuestro enlutado país, y el pueblo recreó esa violencia, convirtiéndola en un arma para defenderse, en una lección para construirse y en un pincel para pintar un futuro más justo y mejor.
Comentarios
Publicar un comentario
Este es un espacio para la sana exposición de las ideas. La paz se hace con un diálogo fundamentado en la descencia y el respeto. Por favor omitir groserias y vulgaridades.