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Denuncia nacional e internacional: Continúa el asesinato de dirigentes sindicales en Colombia

Comunicados - Solidaridad
Tomado de ANNCOL
Escrito por CUT

La Central Unitaria de Trabajadores de Colombia – CUT, condena y repudia el asesinato del compañero Milton Enrique Rivas Parra, Operador y Electricista de la empresa Termotécnica, y afiliado a la Unión Sindical Obrera de la Industria del Petróleo – USO.

El día 10 de diciembre, Milton recibió amenazas por parte de un hombre que le manifestó que por liderar la asamblea permanente que adelantan los trabajadores reclamando sus derechos hace varios meses, y por ser de la USO lo matarían. Efectivamente en la tarde de ayer, 11 de diciembre nuestro compañero fue asesinado.

Este doloroso hecho se enmarca en la difícil situación que viven los trabajadores del Municipio de Puerto Gaitán (Meta), que desde tiempo atrás viven la implementación del proyecto de explotación petrolera en el marco de la locomotora minero energética del Presidente Santos, explotación liderada por la empresa Pacific Rubiales y que ha conllevado fuertes violaciones a las libertades sindicales, derechos laborales y como lo vemos en la actualidad, la sistemática violación de los derechos a la vida, la integridad y la libertad, situaciones que han sido denunciadas constantemente.

por Prensa CUT. 13 de Diciembre de 2012

Denunciamos que en el presente año han sido asesinados 18 sindicalistas, más 280 han sido amenazados y 6 han sufrido atentados, como el hecho sucedido el viernes 7 de diciembre, cuando se presentaron disparos contra el lugar de residencia del Tesorero de la Asociación de Educadores de Córdoba – Ademacor; todas estas situaciones en medio de la mayor impunidad y omisión del Estado.

El Gobierno colombiano pretende desconocer esta grave situación, con el fin de lograr la aprobación de TLC, como el de la Unión Europea. Además pretende limpiar su imagen sobre graves violaciones a los derechos humanos ante entidades como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, creyendo que por el solo hecho de pasar del monitoreo y supervisión que aplicaba el Capítulo IV, al Capítulo II de la Convención Interamericana de DDHH, debilitará la obligación de seguir respondiendo, ante la persistencia de las violaciones a los derechos humanos, como lo demuestran los hechos que aquí denunciamos.

Casos como el de Milton, se pudiesen haber evitado si el Estado garantizara el derecho constitucional que tenemos a la vida, como dirigentes sindicales y defensores de los derechos humanos y laborales; sin embargo, aún cuando su muerte fue anunciada, no se le prestó la atención suficiente para salvaguardar su vida.

Exigimos una vez más al Estado colombiano, que se garantice la actividad sindical y se investiguen los móviles del hecho que hoy enluta al movimiento obrero – petrolero en Colombia.

DOMINGO TOVAR ARRIETA Presidente 

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