Análisis Colombia Soberana Por María Méndez Anoche, 19 de marzo, el presidente Juan Manuel Santos, lleno de una emoción casi siniestra, que ocultaba tras un discurso pausado pero que sus saltones ojos dejaban ver claramente, se dirigió a la ciudadanía bogotana para anunciar la decisión de destituir al Alcalde Gustavo Petro. Como si se tratara de quitar y poner un florero en el Palacio de Liévano, Santos decidió que en el lugar de Petro quedaría como Alcalde encargado a Rafael Pardo. Su discurso fue rápido, quizá porque la alegría no lo dejaba hablar o, lo más seguro, es que en este tema no hay excusa que valga, no hay como ocultar lo inocultable. Sin embargo en sus cortas palabras dejó escapar un pequeño gran detalle: hubo comunicación de la Procuraduría exigiendo se materializara su sentencia de muerte contra Petro y la Bogotá Humana. Ante la falta de argumentos para justificar tamaña afrenta, Santos llevo "material gráfico". Cual indisciplinado y poco intelec...