Ir al contenido principal

Reflexiones Políticas

Análisis
Colombia Soberana
Por Jaime Barreneche




La destitución del alcalde de Bogotá Gustavo Petro y su inhabilitación para ejercer cargos públicos durante 15 años, es un evidente “derechazo” propinado por el procurador Alejandro Ordóñez contra las aspiraciones populares de amplios sectores de la sociedad colombiana, que aún creen posible una transición pacífica hacia una Nueva Colombia en paz con justicia social, enviando un pésimo mensaje al proceso de búsqueda de una solución política al conflicto social con expresión armada que se desarrolla en la Habana entre las delegaciones del Gobierno Nacional y de la guerrilla FARC-EP,  que cuenta con el respaldo y la fortaleza de la mayoría de los colombianos, que han optado por la alternativa histórica de la paz. 

Es la demostración de que el ejercicio de la voluntad soberana del pueblo, expresada aún dentro de los estrechos márgenes de un sistema electoral diseñado para mantener la dominación clasista del poder en el marco de una “democracia” legitimante, no va a ser reconocida ni respetada por ese sector ultra derechista de la oligarquía colombiana, que hará uso de todos sus recursos y mecanismos legales e ilegales, que le otorga una concepción del derecho y una legislación hecha para proteger los intereses económicos y políticos de la clase dominante, totalmente opuestos a los de la mayoría de nuestros compatriotas. 

Dispone pues de las herramientas necesarias para desconocer la voluntad soberana de nuestro pueblo y permanece incrustado en alto cargos del gobierno y del estado con el poder y capacidad suficiente para suprimir de un plumazo, como en los casos del alcalde Petro y la senadora Piedad Córdoba, a los contradictores del sistema político imperante en nuestro país, anulando de paso la posibilidad a la izquierda para acceder a espacios de incidencia política mediante el uso del mecanismo de expresión electoral.

De llegar las conversaciones en la Habana a un Acuerdo Final, que incluya la participación política de la insurgencia y entre ella el ejercicio electoral que conduzca a la presencia de sus miembros en las corporaciones públicas y cargos de elección popular cabe pensar que desde ya, esa ultra derecha que hemos mencionado y que ya sea manifestado con la feroz represión y crímenes contra la movilización social presente y creciente en toda Colombia, debe estar preparando todas las formas para eliminar del proceso de transformación económica, política, social y cultural del país a los contradictores del sistema capitalista en este caso la izquierda revolucionaria, cuyos miembros en aplicación del posible acuerdo saldrían a exponer sus ideas sin las suficientes garantías para el desarrollo de su compromiso en el camino de un tránsito pacífico hacia la paz.


Comentarios

Entradas populares de este blog

¿Por qué el excomandante Andrés París ataca tan duro a Timochenko?

Análisis Tomado de Las 2 Orillas Por Gabriel Ángel

Extraña regla quieren imponer los críticos acerbos del partido FARC. Sobre todo los que pertenecieron a sus filas alguna vez. Ellos pueden atacar el partido y su dirección, de manera abierta, cruda, incluso infame, recurriendo a las elaboraciones y argumentos más bajos. Se abrogan ese derecho que consideran inalienable, recurriendo a todos los espacios mediáticos y difundiendo por las redes al máximo sus infundios. Pero nadie puede responderles nada.
Si lo hace, está incurriendo en estigmatización, los sindica de disidentes, les confiere trato de enemigos. Cuanto se refiera a su labor corrosiva hace parte de inquinas y manipulaciones. Simplemente corrobora el espíritu antidemocrático y dictatorial que reina en el partido y sus dirigentes. Así que tienen la sartén por el mango, nadie puede contradecir sus dichos ni hacer claridad alguna sobre sus posiciones. Son la verdad revelada e incontrovertible.
A riesgo de convertirme de nuevo en blan…

En defensa del Partido de la Rosa

Análisis Tomado de Las 2 Orillas Por Gabriel Ángel

Si algún documento histórico ha sido objeto de malas interpretaciones y consejas, ha sido precisamente el Acuerdo para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera, conocido también como Acuerdo o Acuerdos de La Habana. Intereses de uno y otro lado se han empeñado en difamar de él, considerándolo por una parte como la consumación de la traición a la revolución, y por otra, como la consagración del comunismo en Colombia.
Desde los dos extremos del espectro político se han empeñado en impedir que el Acuerdo de Paz con las FARC tenga un desarrollo tranquilo. Teorías como la de que los revolucionarios no deben entregar las armas jamás, cumplen idéntico papel a aquellas que sostienen que el país le fue entregado a las FARC y por ende al castrochavismo. El resultado práctico de la acción de unos y otros es similar, impedir el paso a una Colombia diferente y en paz.
Que la derecha ultramontana calumnie el pacto de …

La extraña ciencia del profesor Carlos Medina Gallego

Análisis Tomado de Las 2 Orillas Por Gabriel Ángel

No suelo escribir sobre temas personales pues siempre he considerado este espacio como una oportunidad para exponer ideas. Si acaso algún asunto que toque una fibra íntima pueda haber provocado una columna en ese mismo tono, pero en líneas generales me he dedicado a opinar, consciente de que puede gustarle a mucha gente o no, apelando a la capacidad del público lector, quien en últimas define el curso de su pensamiento.
Esta primera columna de 2020, sin embargo, quiero dedicarla a un asunto que toca directamente conmigo. Y lo voy a soltar así, sin vueltas. Una amiga ofendida me envió el tuit que sobre mí publicó el profesor Carlos Medina Gallego, el cual normalmente debía ignorar, pues uno se acostumbra a las diatribas, las calumnias y las agresiones de los contradictores políticos. No sabía que el profesor de la Universidad Nacional lo fuera, al menos en ese extremo.
El tuit, de la cuenta oficial del profesor Medina, afirma: GABRIEL ANGEL…