Ir al contenido principal

Nos acompañarán y sumarán muchos más

Análisis
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel



Si logramos que cada día más colombianos comprendan la extraordinaria potencialidad transformadora contenida en esas 310 páginas del Acuerdo Final de Paz, nada impedirá superar la horrible noche.

El Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, incluido su núcleo más combatido, la Jurisdicción Especial para la Paz, logró su aprobación legislativa tras el último debate realizado en la plenaria del Senado el pasado lunes. Una victoria más de las fuerzas de la paz y la reconciliación sobre las que están por la intolerancia y el odio.
La lucha no es fácil, pero poco a poco va siendo realidad un país distinto, que germina lleno de esperanzas, tras un pasado de horrores y violencias. A simple vista nada parece cambiar, incluso muchos prefieren arrojarse en los brazos del pesimismo.
El paramilitarismo parece retornar por sus fueros, cuerpos de gente armada penetran en las zonas donde permanecimos las Farc hasta el traslado a las ZVTN y PTN, continúan los crímenes de líderes y lideresas sociales y políticos, cada día trae su nuevo escándalo por corrupción, la campaña electoral en ciernes evidencia todos los vicios de las mafias politiqueras.
La economía del país no levanta, hasta el clima parece enloquecido por cuenta del deterioro ambiental. El desempleo aumenta, crece el porcentaje de colombianos que cada mañana sale a rebuscarse el dinero para sostener su familia, la salud es un problema angustioso para la mayoría, encarcelan al que roba unas malangas, mientras los grandes saqueadores de los dineros públicos disfrutan de sus fortunas mal habidas, a salvo de la persecución judicial.
Sin embargo algo destella en el horizonte. Acaba de terminarse el largo conflicto armado que sumió al país en un mar de sangre. Y ha ocurrido como consecuencia de un acuerdo entre los bandos que se enfrentaron a muerte. Pueden achacarse a uno u otro, o incluso a ambos, todos los males de la patria, pero lo verdaderamente importante es que encontraron una forma civilizada de resolver su largo pleito y tratar sus diferencias, una solución política.

Eso es ni más ni menos lo que significa el Acuerdo Final de Paz. Ese que gracias a la voluntad de las Farc, el gobierno nacional y millones de compatriotas que lo respaldan, continúa derribando los duros obstáculos para la construcción de un nuevo país. Si logramos que cada día un mayor porcentaje de nuestros nacionales comprenda la extraordinaria potencialidad transformadora contenida en esas 310 páginas, nada impedirá a Colombia superar la horrible noche.
Crecen las disposiciones constitucionales, legales y administrativas que desarrollan los Acuerdos de La Habana. Habrá un estatuto para la Oposición dotándola de plenas garantías, se expedirá un nuevo régimen electoral, las Farc pasaremos a ser un partido político en la legalidad, ya se aprobó la amnistía para los delitos políticos y conexos, habrá un tratamiento equivalente para los miembros de la fuerza pública envueltos en procesos judiciales a raíz del conflicto.
Habrá de ponerse en marcha una Reforma Rural Integral que de aplicarse tal cual se aprobó significará un salto adelante en el agro colombiano, se pondrá en práctica por fin un tratamiento económico social y de salud pública para el problema de las drogas, se abrirán los espacios para que los movimientos sociales y políticos puedan desplegar abiertamente su actividad reivindicativa y de oposición, dotados de herramientas y derechos.
Lo que acaba de aprobarse en el Congreso tiene una dimensión verdaderamente histórica. Las víctimas del conflicto, todas, no solo las que se achacan de modo sobredimensionado a las Farc, sino también las imputables al Estado, sus cuerpos armados y de inteligencia, a empresarios y jefes políticos, podrán por fin obtener la verdad y la reparación. Y los responsables de los peores crímenes sucedidos en la guerra tendrán que responder por sus hechos.
El Acuerdo también contiene un capítulo completo sobre garantías de seguridad y combate a las organizaciones criminales y paramilitares que asesinan dirigentes populares y líderes sociales. El Estado se dota de dientes y garras para acabar definitivamente con ese fenómeno. Su puesta en práctica también cuenta con enemigos declarados, los mismos que querían enterrar la justicia especial. Pero está visto que los nuevos tiempos se encargarán de superarlos.
Lo mejor que se puede hacer por nuestro país, es contribuir en todas las formas a que el pueblo colombiano comprenda que los acuerdos de paz constituyen una conquista suya, que lo benefician enormemente, que lo dotan de garantías y posibilidades de organizarse y trabajar conjuntamente con otros por superar los problemas que padece. Hasta ahora le han hecho creer que esos acuerdos son únicamente para las Farc y que incluso lo perjudican.
Esa desinformación debe ser revertida. La pedagogía de paz no es un cuento, sino una necesidad vital. En unos días saldrán 310 antiguos combatientes de Farc a cumplir dicha labor por todo el país. Arriesgándolo todo. Como prueba de que aquí no se desmoviliza nadie, emprenderemos una movilización nacional. Sabemos que no estaremos solos, por el contrario, nos acompañarán y sumarán muchos más. Venceremos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Terror en Cauca ¿omisión del Ejército y Policía o connivencia con "Águilas Negras"?

Análisis Fundación Colombia Soberana Oficina de Derechos Humanos y Comunicaciones CODH Por María Méndez Fuentes RCN y    www.reddhfic.org Desde la Fundación Colombia Soberana la Oficina de Comunicaciones y Derechos Humanos CODH Venimos mostrando apoyo a las comunidades a través de la publicación y difusión de las numerosas denuncias públicas con respecto a la violación de los Derechos Humanos. Nos inquieta la reorganización territorial y militar  de los grupos paramilitares mal llamados BACRIM, sobretodo en la zona del Cauca y Nariño, pero más nos preocupa que en pleno proceso de Paz con las FARC-EP, el gobierno se haga el de la vista gorda ante esta situación y las Fuerzas Militares se conviertan en victimarios en vez de ser los protectores del pueblo colombiano. El 25 de Febrero del año en curso el Esmad arremetió de manera violenta contra la Minga por la Liberación de la Madre Tierra que realizan las comunidades indígenas en los predios de la I...

Emboscada comisión de las FARC en Arauquita

Noticia Por Colombia Soberana En la tarde de hoy, 21 de enero, fue emboscada una comisión de integrantes del Partido FARC encargada de el tema de cultivos ilícitos. Los hechos ocurrieron en el sector de la Bodega del Oasis en el municipio de Arauquita, departamento Arauca. El integrante de las FARC, Henry Pérez, estaba acompañado por una comisión de la Unidad Nacional de Protección, UPN, por cuanto había una reunión en la Vereda El Oasís respecto a la sustitución de cultivos de uso ilícito, en la cuál participaría también Juan Torres, miembro de la dirección nacional de dicho partido. En el trayecto de regreso Henry Perez y sus acompañantes fueron atacados con disparos de fusil. Los miembros de la UNP, excombatientes de las FARC, lograron frustrar el atentado protegiendo la vida y la integridad física de toda la comisión. El carro en el que se transportaban fue incinerado por los atacantes.  Este hecho se suma al homicidio de 49 integrantes de la comunidad ...

¿Quién es el hombre que retó a un duelo a muerte a Iván Cepeda?

Análisis Tomado de las 2 Orillas Un ‘pura sangre’ que además integró la comitiva que viajó a Panamá para defender el asilo de la exdirectora del DAS María Del Pilar Hurtado. Fotos: Twitter _@ElPatriota /Archivo Eluniversal.com.co J aime Arturo Restrepo, un uribista acérrimo, quien como abogado y representante de un sector de las víctimas de la guerrilla, la emprendió contra el senador Iván Cepeda y se desbordó en insultos al punto de calificarlo de guerrillero y retarlo a un duelo con armas. Todo comenzó con un trino de Restrepo en que afirmaba que si Cepeda y Piedad Córdoba eran los representantes de las víctimas, él era la Madre Teresa de Calcuta, a lo que el Senador del Polo le respondió diciendo: ‘’No, usted es alias Samuel’’ refiriéndose a una columna de Juan Diego Restrepo publicada en la Revista Semana, en la que le preguntaba abiertamente al abogado si era el mismo “alias Samuel” que fue candidato a la personería de Sonsón en el 2004 apoyado por los paramilitar...