Ir al contenido principal

La verdadera izquierda

Análisis
Tomado de Pacocol
Por Carlos Lozano 


La izquierda debe concretar la unidad sin exclusiones. Esa es la verdadera izquierda del posacuerdo.


Tras el derrumbe del muro de Berlín y el colapso de la Unión Soviética, a varios ideólogos de la derecha se les metió en la cabeza que ello significaba el fin de la izquierda, del comunismo y de la historia. Algunos teóricos de la izquierda, en posición defensiva, argumentaron que surgía la “nueva izquierda”, en ruptura con la “ortodoxia soviética” y, por ende, con los partidos comunistas que la representaban.


El derrumbe soviético fue una enorme derrota para el movimiento comunista internacional y para las organizaciones sociales, populares y sindicales. Pero en el llamado mundo unipolar no se acabó la contradicción entre el capital y el trabajo. Aunque para liquidar a la izquierda, calificada por derechistas de “error de la historia” que debe corregirse a como dé lugar, no acuden a los desprestigiados golpes militares, que los avalaron en Oriente Próximo y Honduras, sí a la guerra sucia mediática, como fue evidente contra Chávez y Maduro. Ahora van por Dilma Rousseff y seguramente contra otros mandatarios antineoliberales. La campaña en Venezuela, orquestada por la derecha internacional y bien financiada por Washington, respaldó a grupos de opositores que participaron en desmanes, delitos penales y atentados terroristas contra la embajada de Cuba en Caracas y que ahora quieren sacar de las cárceles, prevalidos de la mayoría parlamentaria lograda en las elecciones pasadas.


En Colombia, la izquierda perdió toda opción de avance político y electoral hasta el momento, no tanto por sus errores, que los hay, sino por el ejercicio violento del poder del tradicionalismo bipartidista, enfrentado en otras épocas, pero que sabe unirse para salvar la democracia restringida, el poder del capital y de los monopolios.



El exterminio de la izquierda no comenzó con el genocidio de la Unión Patriótica y del Partido Comunista. A Rafael Uribe Uribe lo asesinaron en 1914 porque se le antojó decir que el liberalismo tenía que beber en las canteras del socialismo; la masacre de las bananeras, en 1928, fue expresión de la brutalidad antisindical y anticomunista; el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948, fue el preludio de cómo se quería imponer la democracia autoritaria, ¡maestro! A la Unión Nacional de Oposición le asesinaron varios de sus diputados y concejales.


Se equivocan los que siguen pensando en el fin de la izquierda. Norberto Bobbio, racionalista radical, sostuvo que el “árbol de las ideologías reverdecerá siempre” y que la díada izquierda-derecha será factor de confrontación, porque las primera significa el cambio, el progreso social y la preservación de lo ético; y la segunda, lo contrario.


El debate de ideas de fondo es sobre qué izquierda se necesita. Ideólogos de la nueva derecha, exizquierdistas, la quieren alejada de “ ‘Timochenko’ y sus muchachos” porque la prefieren sin contenido ideológico; su misión es contrarrestar a Uribe y al Procurador, y sin ambición de poder. Para algunos de los promotores de la ‘nueva izquierda’, debe ser reformista, no le ven relación a la teoría y a la práctica, esta última debe decidir de forma pragmática sus acciones.


La izquierda, para ser opción de poder, debe concretar la unidad sin hegemonismos ni exclusiones, bajo un programa común para fortalecer la democracia y los cambios sociales y abandonar toda sumisión al régimen dominante. Hacia un nuevo orden político, social y económico que no es el statu quo del capital ni de las políticas neoliberales que están en boga. Esa izquierda es posible si se superan las ataduras sectarias, si se le da identidad propia al proyecto unitario. Esta es la verdadera izquierda del posacuerdo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las extrañas críticas de Horacio Duque al nuevo partido

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana Los recientes ataques contra las FARC se dan en primer lugar, como bien presentíamos, por sectores “cercanos” que no representan una línea ideológica dentro de la izquierda y mucho menos entre los  revolucionarios.  Escritores venidos a menos, “revolucionarios” de cafetería y otros, cuyas posiciones, e incluso parte de su historia, son muy cuestionables, son el “ramillete” de autodenominados politólogos e ideólogos que hoy comienzan a atacar públicamente a un partido que nace de un movimiento político y armado que ha encarado al imperio, la oligarquía y ha defendido los sectores más oprimidos del país como ninguno de los críticos lo ha hecho. El primer representante de este “movimiento crítico” es Horacio Duque, quien en su escrito, al mismo tiempo que posa de “fariano” y de revolucionario comprometido, arremete contra la dirección de las FARC simple y llanamente porque no quedó como a él le hubiera gustado....

A mi comandante... A mi padre

Comunicado Por Jorge Ernesto Suárez A mí comandante, a mí camarada, a mí amigo, a mí padre. Papá; Hoy estamos aquí los amigos, y cientos de familiares farianos. Estamos aquí porque vamos a construir, como era tu deseo, un país en donde ningún colombiano vuelva a acostarse con hambre.  Firmamos la Paz papá, quien lo creyera no. Tanto trajinar, tanto monte que comimos, tantas ranchadas y operativos, tantas angustias y decisiones duras valieron la pena.  Yo, todos los días me levanto y pienso en lo que me dijiste una vez por allá en el guayabero, “luche por la gente Chepe, pelee con ellos, sea digno de ganarse el amor de su pueblo… la vida es eso, vivirla, sentirla, amarla, vibrarla todos los días como si fuera el último, de nada sirven las riquezas ni las alcurnias, en eso no hay dignidad, en el amor que a uno le tienen es donde esta lo importante”  Yo todos los días pienso en eso papá, y trato de seguirlo, trato de ser digno de la gente hu...

Herido de gravedad José Aliender Tunubala, militante de Marcha Patriótica

Comunicado Tomado de Prensa Rural Por  Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano “Francisco Isaías Cifuentes” El pasado sábado 2 de enero de 2016, en el departamento de Cauca, municipio de Cajibío, específicamente en la finca La Esmeralda, sector La Palmera, los campesinos José Aliender Tunubala Guegia y Edwin Iván Tunubala, se encontraban descansando en su hogar, siendo aproximadamente las 10:00 de la noche, el joven Jose Aliender escuchó que los perros ladraban y le pareció que le estaban lanzando piedras al techo, por lo que decidió encender la linterna de su celular y alumbrar para averiguar lo que estaba sucediendo. Al salir de su casa observó a dos sujetos quienes de inmediato dispararon sus armas de fuego en tres ocasiones. Un impacto de proyectil de arma de fuego se alojó en la cabeza y otro en la columna del joven. Posteriormente Edwin Iván Tunubala, niño de 11 años de edad, y hermano de José Aliender, al presenciar lo sucedido salió corriendo ...