Ir al contenido principal

Narcotráfico: preguntas para el debate

Análisis
Tomado de Prensa Rural
Por Juan Diego Restrepo



Ahora que en la mesa de negociaciones entre las Farc y el gobierno nacional se habla de narcotráfico, bien vale la pena preguntarse por las variables trasnacionales del negocio


Un eventual acuerdo en relación con el narcotráfico entre la guerrilla de las Farc y el gobierno nacional no significará el final de un negocio rentable que se ha enquistado en la economía colombiana desde hace varias décadas.

Y no lo será por su carácter trasnacional, pues en todo el mundo hay unos consumidores ávidos de las drogas ilícitas que se producen en nuestro país y unas redes ambiciosas que, pese a las legislaciones nacionales e internacionales, están dispuestas a correr los riesgos para obtener las fabulosas ganancias que genera esa actividad ilícita.

Cuando se lee el punto que se viene discutiendo en La Habana, Cuba, sobre “la solución al problema de las drogas ilícitas”, la verdad es que no hay mayores esperanzas en cuanto al alcance de los acuerdos. La agenda toca tres asuntos: 1) Programas de sustitución de cultivos de uso ilícito. Planes integrales de desarrollo con participación de las comunidades en el diseño, ejecución y evaluación de los programas de sustitución y recuperación ambiental de las áreas afectadas por dichos cultivos; 2) Programas de prevención del consumo y salud pública; 3) Solución del fenómeno de producción y comercialización de narcóticos.

¿Quién podría decir que son novedosos esos temas? ¿En verdad están los nodos centrales del problema? ¿Un posible acuerdo sobre ellos le pone fin al problema? Raro, cuando menos, que no se haya incluido allí el espinoso tema de la extradición, un agudo asunto que algunos jefes de las Farc tendrán que afrontar luego de su desmovilización por cuanto son requeridos por la justicia de Estados Unidos. Recuérdese lo ocurrido con los jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc).

Esos puntos asuntos concertados son una mirada muy local del problema, desde las montañas podría decirse, pero sin mayores perspectivas internacionales. Es más, yo dudo que solo dos partes -guerrilla y gobierno- sean los únicos interlocutores para abordar el asunto. En temas trasnacionales son diversos los actores que actúan de una u otra forma. La pregunta es: ¿Se escucharán esas voces en La Habana? ¿Serán influyentes sus observaciones?

En temas de narcotráfico, digamos, entre los delincuentes que se dedican al negocio, las Farc no son los únicos que como organización criminal se lucran del asunto. En ese sentido, vale la pena preguntarse por el papel que en ese escenario cumplen aquellos grupos que surgieron tras la desmovilización de las Auc y los que se constituyeron tras las alianzas de los llamados carteles, háblese de ‘Los Urabeños’ y de ‘Los Rastrojos’.

En el mejor de los escenarios, digamos que las Farc quedan por fuera del negocio. ¿Alguien sabe qué pasará con esos grupos armados organizados ilegales? El mundo de la ilegalidad, sobre todo cuando es poderosa económica y militarmente, siempre va un paso más delante de la legalidad, porque cuenta con el dinero suficiente para pagarles a expertos que les ayuden a sortear toda serie de trabas jurídicas y a pensar en estrategias de futuro. No dudo que ya estén trabajando en los posibles escenarios sin la guerrilla como un fuerte competidor.

Diego Gambetta, uno de los estudiosos del tema de la mafia, en un interesante prólogo del libro “Los orígenes de la mafia”, precisó en tres conceptos las circunstancias que permiten que un asunto como el narcotráfico, uno de los tantos negocios de las mafias, se instale en una región determinada: “… la gente no coopera cuando sería mutuamente beneficioso hacerlo; compite de forma perjudicial; y, por último, se abstiene de competir en aquellos casos en los que todos podrían salir ganando considerablemente con la competencia”.

Colombia no es ajena a esas circunstancias y se han expresado de manera profunda tanto en campos como en ciudades. Claro, hay un asunto de falta de oportunidades económicas, de falta de desarrollo rural y de ausencia de estrategias de legalidad para superar esa inclinación a la ilegalidad que se ha instalado en la conciencia de miles de ciudadanos de todos los estratos desde la década del setenta para adquirir dinero a manos llenas sin importar sus consecuencias. Y a mi juicio eso ha persistido no sólo por la debilidad de la estructura estatal sino por asuntos de mercado: uno pone el capital allí donde es más rentable.

El guerrillero ‘Iván Márquez’, integrante del grupo de negociadores de la guerrilla, no dijo nada nuevo en La Habana hace unos días momentos antes de la reanudación de las conversaciones con el gobierno colombiano cuando dijo “No es éste un problema exclusivo de Colombia, sino un problema internacional cuya solución debe comprometer al conjunto de las naciones”. Es una postura que han sostenido por décadas presientes de la República, ministros, líderes económicos y representantes de diversos partidos políticos.

Las Farc no llegan con una postura novedosa a la mesa para hablar de narcotráfico, si se tienen en cuenta las declaraciones públicas de ‘Márquez’ dadas hace pocos días: “No es éste un problema exclusivo de Colombia, sino un problema internacional cuya solución debe comprometer al conjunto de las naciones”; “Si convenimos que no es lo mismo coca que cocaína, resulta ilógico que para acabar con el problema del narcotráfico se deba entonces erradicar una planta que puede brindar beneficios a la humanidad”; “el narcotráfico es la excusa para el intervencionismo de potencias extranjeras en el conflicto interno colombiano”.

Pero los negociadores por parte del gobierno nacional tampoco arriban a este punto de la agenda con temas novedosos para resolver este punto de la agenda. O por lo menos no se han hecho públicos. Lo único que se escuchan son diagnósticos básicos, lugares comunes discursivos, que no aportan nada al debate, como lo dicho por el presidente Juan Manuel Santos: “Si no tuviéramos narcotráfico posiblemente no tendríamos esas bandas criminales y posiblemente las Farc y el Eln no estarían donde están”.

Una “Colombia sin coca”, como la piensa Santos, requerirá algo más que un acuerdo con la guerrilla de las Farc. De ahí que se le deba exigir al gobierno nacional claridad en la agenda sobre este tema, recuerden que es un negocio transnacional, donde hay intereses foráneos, y su resolución tendrá impactos concretos en la superación del conflicto armado.

@jdrestrepoe

*Tomado de Semana

Comentarios

Entradas populares de este blog

Terror en Cauca ¿omisión del Ejército y Policía o connivencia con "Águilas Negras"?

Análisis Fundación Colombia Soberana Oficina de Derechos Humanos y Comunicaciones CODH Por María Méndez Fuentes RCN y    www.reddhfic.org Desde la Fundación Colombia Soberana la Oficina de Comunicaciones y Derechos Humanos CODH Venimos mostrando apoyo a las comunidades a través de la publicación y difusión de las numerosas denuncias públicas con respecto a la violación de los Derechos Humanos. Nos inquieta la reorganización territorial y militar  de los grupos paramilitares mal llamados BACRIM, sobretodo en la zona del Cauca y Nariño, pero más nos preocupa que en pleno proceso de Paz con las FARC-EP, el gobierno se haga el de la vista gorda ante esta situación y las Fuerzas Militares se conviertan en victimarios en vez de ser los protectores del pueblo colombiano. El 25 de Febrero del año en curso el Esmad arremetió de manera violenta contra la Minga por la Liberación de la Madre Tierra que realizan las comunidades indígenas en los predios de la I...

Emboscada comisión de las FARC en Arauquita

Noticia Por Colombia Soberana En la tarde de hoy, 21 de enero, fue emboscada una comisión de integrantes del Partido FARC encargada de el tema de cultivos ilícitos. Los hechos ocurrieron en el sector de la Bodega del Oasis en el municipio de Arauquita, departamento Arauca. El integrante de las FARC, Henry Pérez, estaba acompañado por una comisión de la Unidad Nacional de Protección, UPN, por cuanto había una reunión en la Vereda El Oasís respecto a la sustitución de cultivos de uso ilícito, en la cuál participaría también Juan Torres, miembro de la dirección nacional de dicho partido. En el trayecto de regreso Henry Perez y sus acompañantes fueron atacados con disparos de fusil. Los miembros de la UNP, excombatientes de las FARC, lograron frustrar el atentado protegiendo la vida y la integridad física de toda la comisión. El carro en el que se transportaban fue incinerado por los atacantes.  Este hecho se suma al homicidio de 49 integrantes de la comunidad ...

¿Quién es el hombre que retó a un duelo a muerte a Iván Cepeda?

Análisis Tomado de las 2 Orillas Un ‘pura sangre’ que además integró la comitiva que viajó a Panamá para defender el asilo de la exdirectora del DAS María Del Pilar Hurtado. Fotos: Twitter _@ElPatriota /Archivo Eluniversal.com.co J aime Arturo Restrepo, un uribista acérrimo, quien como abogado y representante de un sector de las víctimas de la guerrilla, la emprendió contra el senador Iván Cepeda y se desbordó en insultos al punto de calificarlo de guerrillero y retarlo a un duelo con armas. Todo comenzó con un trino de Restrepo en que afirmaba que si Cepeda y Piedad Córdoba eran los representantes de las víctimas, él era la Madre Teresa de Calcuta, a lo que el Senador del Polo le respondió diciendo: ‘’No, usted es alias Samuel’’ refiriéndose a una columna de Juan Diego Restrepo publicada en la Revista Semana, en la que le preguntaba abiertamente al abogado si era el mismo “alias Samuel” que fue candidato a la personería de Sonsón en el 2004 apoyado por los paramilitar...