Ir al contenido principal

¿Cuál es la “paz” de Santos?


Análisis
Tomado de Cambio Total 




 
Las recientes y gigantescas movilizaciones campesinas, que vincularon además a sectores de la pequeña y mediana minería, la salud, la educación pública, hidrocarburos (acaban de entrar en huelga 12 mil trabajadores de Reficar en Cartagena), transportadores, usuarios de los servicios públicos y otros, mostraron que, más allá del conflicto armado, existe en el país un hondo conflicto social que durante años distintos gobiernos miraron por encima del hombro.

Esta semana campesinos de tres departamentos se levantaron de las mesas de negociación con el Gobierno porque los ministros del Interior y Agricultura no volvieron a aparecer; es la historia de siempre, al gobierno solo le preocupa que se levante el paro pero se desentiende de las soluciones sociales, solo que esta vez parece que los campesinos están dispuestos a no dejarse tomar del pelo. Octubre y noviembre serán meses de intensa movilización.

El presidente Santos no solo hace groseras imposiciones por fuera de la mesa de diálogos en La Habana, como las del marco jurídico para la paz; el referendo; la negativa de interlocución entre insurgencia, parlamento y partidos políticos; la limitación de espacios para la participación de la sociedad; sino que hace oídos sordos ante los reclamos y propuestas de los distintos sectores sociales que se levantan en lucha, se burla una y otra vez de las exigencias populares.

Paz sin cambios

El régimen se empecina en imponer una “paz” sin cambios políticos y sociales. Las elites dominantes acrecientan sus privilegios mientras las mayorías nacionales se hunden en el hambre y la pobreza. El país reclama reformas de fondo.

El modelo neoliberal ha significado empobrecimiento, desempleo, crisis de la salud y la educación pública, quiebra de la agricultura, saqueo de los recursos naturales. Los TLC son la ruina de los sectores productivos del país. Las dos leyes de víctimas, de Uribe y Santos, son un rotundo fracaso.

Las tierras despojadas, finalmente, están siendo tituladas a las transnacionales; el modelo Carimagua, Montes de María y Vichada de los Urrutia, Riopaila, Sarmiento Angulo, Cementos Argos y el empresariado antioqueño tiene luz verde. Mientras tanto, cinco millones de campesinos siguen desplazados, esperando la prometida restitución de tierras. Santos reclama “seguridad jurídica” para los latifundistas pero la niega a los campesinos. El régimen se resiste a reformarse, aspira a punta de fusil y judicialización de la protesta social a mantener el statu quo.

La historia se repite

En estos días el profesor Medófilo Medina recuerda que después del paro cívico de 1977, 33 altos mandos militares, asustados por la dimensión de la protesta, le llevaron a López Michelsen un documento para proveer de facultades extraordinarias a las Fuerzas Militares en el manejo de la protesta social. López le endosó a Turbay Ayala el documento que fue convertido entonces en el nefasto Estatuto de Seguridad de las detenciones, torturas y desapariciones forzadas.

Ahora ocurre algo parecido, el ministro de la guerra Juan Carlos Pinzón anunció que duplicará el aparato represivo y criminal del Esmad y la presentación de un proyecto de ley que busca aumentar penas como mecanismo para “judicializar el terrorismo y el bloqueo de vías”, entre otros. La obsesión del régimen es limitar las libertades e impedir los anhelos democratizadores de la sociedad. Hace poco habían impuesto ya la “ley de seguridad ciudadana” que no provee seguridad, sino que judicializa la inconformidad de los ciudadanos. No satisfechos, impusieron el fuero militar para disponer de impunidad en sus operativos para aplastar la inconformidad social.

Maquinan un remedo de paz, mantienen un multimillonario presupuesto de guerra mientras la población se ahoga en necesidades de toda índole; millones de dólares en pauta publicitaria para maquillar la imagen militar, pacto de “seguridad” con la OTAN, compra de drones maniobrados a control remoto, aumento del control social, convivencia de batallones militares con el paramilitarismo, plan para convertir al país en una gran cárcel.

Pareciera que el Establecimiento no se da cuenta que el país es hoy una gran olla a presión. La mesa de La Habana tendrá futuro si cede la mezquindad de una oligarquía cicatera. Señor Santos, no se equivoque, somos 44 millones de colombianos los que reclamamos cambios. La paradoja puede ser que una insurrección de masas desarmadas imponga la democracia tantas veces negada.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“2021, el inicio de año más violento desde la firma del Acuerdo de Paz”: JEP

  Noticia Colombia 2020 La Unidad de Investigación y Acusación del Tribunal de Paz entregó el informe de monitoreo de riesgos de seguridad que revela que, entre el 1 y el 24 de enero de este año, se han presentado 33 enfrentamientos, amenazas y masacres, 18 hechos más que en el mismo periodo en 2020. Las amenazas de muerte a líderes sociales, los enfrentamientos armados entre fuerza pública y otras estructuras criminales y las masacres son los tres hechos violentos que más se han presentado en los primeros 24 días del 2021. Según una investigación del Sistema de Monitoreo de Riesgos de la Unidad de Investigación y Acusación, conocida como la Fiscalía de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), este comienzo de año ha sido el más violento desde la firma del Acuerdo de Paz. La UIA también reveló que cada cinco días está siendo asesinado un excombatiente de las Farc y cada 41 horas, un líder social. “Los resultados de este monitoreo son preocupantes: 14 enfrentamientos armados entr...

Acceso a tierras, un grave incumplimiento al Acuerdo de Paz

  Análisis Por María Méndez Colombia Soberana El Acceso a tierras es una necesidad primordial en Colombia y un punto fundamental en el Acuerdo Final de Paz firmado entre las FARC- EP, hoy Partido Comunes, y el Estado colombiano. A pesar de esto, la falta de voluntad Estatal y el incumplimiento gubernamental son alarmantes.  Foto tomada de Internet. Por Verdad Abierta  Sobre implementación lea: Implementación del Acuerdo de Paz, combate entre la simulación y la construcción de un nuevo país La tergiversación de los PDET, manipulación e incumplimiento Estatal Participación política, una apertura democrática a la que los poderosos no le quieren dar paso Los ataques a FARC, a la implementación del Acuerdo y la afrenta a las víctimas Exguerrilleros en Mutatá: Entre el desplazamiento forzado y la paz Garantías de Seguridad del Acuerdo Final: la implementación que puede salvar vidas El problema del acceso a tierras y la permanencia pacífica en ellas, fue uno de los detonantes de...

Excombatiente de las Farc fue asesinado en Antioquia

   Noticia Colombia 2020 La víctima es Juan Carlos Correa, firmante de paz de 35 años, quien, según informó la comunidad, había sido interceptado por hombres armados en el municipio de San Andrés de Cuerquia. La noticia se dio a conocer en medio de la Segunda Asamblea Nacional que adelanta el partido político FARC. En la noche de este sábado 23 de enero, se dio a conocer la noticia del asesinato del exguerrillero Juan Carlos Correa, quien fue encontrado sin vida en el municipio de San Andrés de Cuerquia (Antioquia), de donde era oriundo. Correa tenía 35 años, fue firmante de paz y se encontraba en proceso de reincorporación. De acuerdo con las primeras versiones, Vanessa Correa, hermana de Juan Carlos, notificó a las autoridades sobre el secuestro de su hermano, quien desapareció cuando conducía una motocicleta en la vía que conduce del corregimiento de Valle de Toledo al municipio de San Andrés de Cuerquía. La llamada se realizó luego de que pobladores de la zona vieran cómo ...