Ir al contenido principal

La extraña ciencia del profesor Carlos Medina Gallego

Análisis
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel

La extraña ciencia del profesor Carlos Medina Gallego

No suelo escribir sobre temas personales pues siempre he considerado este espacio como una oportunidad para exponer ideas. Si acaso algún asunto que toque una fibra íntima pueda haber provocado una columna en ese mismo tono, pero en líneas generales me he dedicado a opinar, consciente de que puede gustarle a mucha gente o no, apelando a la capacidad del público lector, quien en últimas define el curso de su pensamiento.

Esta primera columna de 2020, sin embargo, quiero dedicarla a un asunto que toca directamente conmigo. Y lo voy a soltar así, sin vueltas. Una amiga ofendida me envió el tuit que sobre mí publicó el profesor Carlos Medina Gallego, el cual normalmente debía ignorar, pues uno se acostumbra a las diatribas, las calumnias y las agresiones de los contradictores políticos. No sabía que el profesor de la Universidad Nacional lo fuera, al menos en ese extremo.

El tuit, de la cuenta oficial del profesor Medina, afirma: GABRIEL ANGEL opaco personaje de FARC que sembró la discordia, construyó la división y acabó con las FARC y con la FARC, sin que nadie se atreviera a enfrentarlo. Un enemigo de la unidad del @partidoFARC @PCatatumbo_FARC @AlapePastorFARC TimoFARC @JairoQ_FARC @jairoestradal. Esa ni más ni menos resulta ser la inesperada alusión a mí por parte del científico social.

¿Qué puede uno decir al respecto cuando recibe semejante afrenta? Recuerdo en primer lugar un refrán que aprendí de niño, a uno no lo ofende quien quiere, sino quien puede. Las palabras del profesor procuran enlodar mi nombre, arrastrarme por el suelo, pisotearme y hacerme quedar en ridículo ante sus seguidores en la red. Muy a pesar de su voluntad me veo obligado a asegurar que apenas resultan ser una leve brisa que no logra afectarme.

Le haré una pequeña confidencia. Yo estudié la carrera de derecho en la Universidad Nacional de Colombia, en la que obtuve mi título de abogado en el año 1983, un 21 de abril. Quiero decir que creo haber pisado los mismos prados y haber vivido el mismo ambiente del profesor Medina. Leí una novela suya, algo así como Los años del tropel, que tuvo la virtud de hacerme recordar episodios que viví en persona, como aquel del arrastre de la estatua del general Santander.

La vida nos conduce por distintos caminos, es apenas obvio. Seguramente la dedicación académica del profesor terminó por llevarlo a ocupar el puesto de profesor en la Universidad. Mi lucha ideológica, política y humana, por el contrario, me llevó a militar en la Unión Patriótica y luego a ingresar a las FARC, cuando el exterminio contra ese movimiento político rozaba la vida de quienes vivíamos en el departamento del Cesar. No tuve otra salida que ser guerrillero.

Estuve treinta años en las montañas de Colombia, en la Sierra Nevada de Santa Marta, en el Magdalena Medio y finalmente en el Caquetá, el Meta, el Huila, Cundinamarca, Guaviare, Putumayo, Vichada, Vaupés, entre otros departamentos del país. Los recorrí a pie, en marchas guerrilleras, con el equipo a la espalda y el fusil en las manos. Traté personalmente a Jacobo Arenas, Manuel Marulanda, Alfonso Cano, Raúl Reyes, Timoleón Jiménez y demás.

Todos fueron mis jefes, mis camaradas, mis ídolos y al tiempo mis amigos. Compartí muchos momentos difíciles al lado del Mono Jojoy, hasta el mismo día del bombardeo en que murió. Nadie me contó de la lucha armada, ni de la guerra, ni de la revolución y el socialismo. Los viví en carne propia. No aprendí de ello con autores extranjeros de prestigio, ni con profesores eruditos que estudiaban la realidad colombiana desde sus aulas.

Asistí a La Habana como testigo directo de las conversaciones de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos. Conocí en buena parte de las enormes dificultades que representó alcanzar el Acuerdo de Paz. Disentí directa y frontalmente de las minorías fundamentalistas que solo veían como alternativa para nuestro país la lucha armada. Y no fui el único. La Décima Conferencia Nacional de Guerrilleros de las Farc también pensó como yo, que lo mejor era la paz.

A eso me he dedicado, a defender el Acuerdo, a defender el partido que surgió de ellos, a defender el derecho de todos los colombianos a soñar con un país mejor, justo, democrático y en paz. Eso, en el parecer del profesor Medina me hace un personaje opaco. Otros, que sé son sus amigos personales, me han definido como oscuro por pensar como lo hago. No sé qué quiera el profesor, si los horrores de la guerra para el país. Temo que se equivoca, rotundamente.

Otros que piensan igual que él, nos tienen amenazados de muerte a buena parte de la dirección del partido. Estoy seguro de que Colombia entiende de quién es la razón. La ciencia, profesor, es muy distinta al fanatismo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las extrañas críticas de Horacio Duque al nuevo partido

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana Los recientes ataques contra las FARC se dan en primer lugar, como bien presentíamos, por sectores “cercanos” que no representan una línea ideológica dentro de la izquierda y mucho menos entre los  revolucionarios.  Escritores venidos a menos, “revolucionarios” de cafetería y otros, cuyas posiciones, e incluso parte de su historia, son muy cuestionables, son el “ramillete” de autodenominados politólogos e ideólogos que hoy comienzan a atacar públicamente a un partido que nace de un movimiento político y armado que ha encarado al imperio, la oligarquía y ha defendido los sectores más oprimidos del país como ninguno de los críticos lo ha hecho. El primer representante de este “movimiento crítico” es Horacio Duque, quien en su escrito, al mismo tiempo que posa de “fariano” y de revolucionario comprometido, arremete contra la dirección de las FARC simple y llanamente porque no quedó como a él le hubiera gustado....

Terror en Cauca ¿omisión del Ejército y Policía o connivencia con "Águilas Negras"?

Análisis Fundación Colombia Soberana Oficina de Derechos Humanos y Comunicaciones CODH Por María Méndez Fuentes RCN y    www.reddhfic.org Desde la Fundación Colombia Soberana la Oficina de Comunicaciones y Derechos Humanos CODH Venimos mostrando apoyo a las comunidades a través de la publicación y difusión de las numerosas denuncias públicas con respecto a la violación de los Derechos Humanos. Nos inquieta la reorganización territorial y militar  de los grupos paramilitares mal llamados BACRIM, sobretodo en la zona del Cauca y Nariño, pero más nos preocupa que en pleno proceso de Paz con las FARC-EP, el gobierno se haga el de la vista gorda ante esta situación y las Fuerzas Militares se conviertan en victimarios en vez de ser los protectores del pueblo colombiano. El 25 de Febrero del año en curso el Esmad arremetió de manera violenta contra la Minga por la Liberación de la Madre Tierra que realizan las comunidades indígenas en los predios de la I...

¿Quién es el hombre que retó a un duelo a muerte a Iván Cepeda?

Análisis Tomado de las 2 Orillas Un ‘pura sangre’ que además integró la comitiva que viajó a Panamá para defender el asilo de la exdirectora del DAS María Del Pilar Hurtado. Fotos: Twitter _@ElPatriota /Archivo Eluniversal.com.co J aime Arturo Restrepo, un uribista acérrimo, quien como abogado y representante de un sector de las víctimas de la guerrilla, la emprendió contra el senador Iván Cepeda y se desbordó en insultos al punto de calificarlo de guerrillero y retarlo a un duelo con armas. Todo comenzó con un trino de Restrepo en que afirmaba que si Cepeda y Piedad Córdoba eran los representantes de las víctimas, él era la Madre Teresa de Calcuta, a lo que el Senador del Polo le respondió diciendo: ‘’No, usted es alias Samuel’’ refiriéndose a una columna de Juan Diego Restrepo publicada en la Revista Semana, en la que le preguntaba abiertamente al abogado si era el mismo “alias Samuel” que fue candidato a la personería de Sonsón en el 2004 apoyado por los paramilitar...