Ir al contenido principal

Se debe ganar un pueblo entero, no una pequeña minoría

Análisis
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel
26 de abril del 2019


Se debe ganar un pueblo entero, no una pequeña minoría

La guerra que hacíamos terminó y hay una nación requiriendo una alternativa distinta, dispuesta a escuchar otros. Ella es la que debemos ganar, a la que tenemos que hablarle


El pasado 23 de abril, se conmemoró en el mundo hispano el Día del Idioma. Una fecha que se relaciona con la muerte de Miguel de Cervantes Saavedra, aunque a ella se asocian los decesos del Inca Garcilaso de la Vega y William Shakespeare. También se recuerda como el Día Mundial del Libro. La relación no es gratuita, al genio literario de los tres autores, hay que añadir que los libros son la fuente más importante del conocimiento y la cultura.


Estos dos últimos conceptos no siempre van de la mano, desafortunadamente. Se puede haber leído muchos libros, estar poseído de incontables conocimientos en uno o muchos campos, pero a la vez comportarse y hablar como un patán. Hay hombres que se jactan de haber devorado numerosas bibliotecas, y que dicen no poder vivir sin leer permanentemente un libro. Pero que simultáneamente dejan mucho que desear con sus palabras o sus hechos.

Como dijo alguien, los seres humanos no somos como pensamos que somos, ni como decimos que somos. Somos realmente lo que hacemos y decimos. Y por eso es que los demás nos conocen. El día del Idioma me induce a pensar en estas cosas. Los conocimientos adquiridos no significan nada si no los usamos para pensar y discernir del modo adecuado, es decir del modo más ajustado a la realidad, al entorno social y político que nos rodea. Eso tiene que ver con las palabras correctas.

Saber escogerlas y organizarlas en un buen texto, tener el talento necesario para pronunciarlas en el tono más adecuado cuando es preciso. Las Farc afirmamos desde el día mismo de la firma de los Acuerdos de La Habana, que en adelante nuestra única arma sería la palabra. Si antes usábamos los fusiles y las ametralladoras, las granadas y los explosivos, en un enfrentamiento a muerte, ahora nos valdríamos únicamente del discurso.

Si antes elaborábamos planes para golpear de manera contundente a nuestros adversarios, incluso quitándoles la vida, y si acudíamos al combate para cumplir fielmente esos planes, ahora nuestros planes y acciones exigen una naturaleza distinta. Nuestro empeño no puede ser eliminar por la fuerza al rival para sacarlo del poder, sino debatir con él, de manera civilizada y pacífica, exponiendo ideas y propuestas, para que la gente escoja libremente al que prefiera.

La guerra que hacíamos terminó. Así lo decidimos, y así juramos cumplirlo. Las Farc, ese movimiento político militar del que hicimos parte, ya no existe. En medio de enormes dificultades y contradicciones de diverso orden, externas e internas, hacemos el esfuerzo de materializar nuestra actividad en un partido político legal, abierto, sin redes clandestinas ni nada que se le parezca. La disciplina militar se acabó. Somos seres pensantes unidos por nuestra sola voluntad.

Que recogemos tradiciones, ideas, principios. Los cuales debemos emplear de modo diferente. Cada uno de los antiguos combatientes que permanece fiel a la idea partidaria actual, es una persona valiosa, que cuenta con sus propias cualidades, que tiene un cúmulo de experiencias y saberes que deben ser reconocidos para bien de la causa. Aquí no se puede, ni se debe despreciar a nadie, menos discriminar a ninguno. Quien lo hace no entiende en qué estamos.

 En adelante, nuestras palabras tienen que servir siempre para construir. La mentalidad de pulverizar al contrario no puede ser nuestra, tenemos que aprender a respetar la diferencia, a reconocer su existencia, a tomar decisiones tras considerar sin pasiones las opiniones distintas. Nos pasamos décadas enteras echando plomo, es necesario aprender a escuchar en silencio, a valorar los pensamientos del otro, a contradecirlos con altura cuando sea necesario.

Sin descalificaciones ni señalamientos. Solo eso puede hacernos diferentes realmente. Es necesario admitir que podemos estar equivocados, que incluso en el pasado pudimos estarlo en diferentes momentos. Cesados los fuegos, sin armas en las manos, tras una larguísima experiencia de guerra fratricida, ha llegado la hora de la reflexión. De analizar y pensar con calma nuestro pasado. De no escurrirle el bulto a las verdades. Solo así toma sentido concebir un futuro para todos.

Que contemos con adversarios decididos a volvernos papilla, no debe cambiar esa actitud. Está perfectamente claro que a ellos no vamos a convencerlos nunca. Uribe es lo que es y tiene poderosas razones personales para serlo. Pero hay toda una nación requiriendo la presentación de  una alternativa distinta, dispuesta a escuchar otros. Una nación que piensa, que duda, que tiene derecho a hacerlo. Es a ella a la que debemos ganar, es a ella a la que tenemos que hablarle.

De ahí la importancia del discurso, del comportamiento, de las actitudes y reacciones. Si la ultraderecha consigue convencer a la inmensa mayoría de la necesidad de hacernos trizas, seguramente será también por nuestra incapacidad para exponer y ganar la idea contraria. Ese es, ni más ni menos, el verdadero dilema.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las extrañas críticas de Horacio Duque al nuevo partido

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana Los recientes ataques contra las FARC se dan en primer lugar, como bien presentíamos, por sectores “cercanos” que no representan una línea ideológica dentro de la izquierda y mucho menos entre los  revolucionarios.  Escritores venidos a menos, “revolucionarios” de cafetería y otros, cuyas posiciones, e incluso parte de su historia, son muy cuestionables, son el “ramillete” de autodenominados politólogos e ideólogos que hoy comienzan a atacar públicamente a un partido que nace de un movimiento político y armado que ha encarado al imperio, la oligarquía y ha defendido los sectores más oprimidos del país como ninguno de los críticos lo ha hecho. El primer representante de este “movimiento crítico” es Horacio Duque, quien en su escrito, al mismo tiempo que posa de “fariano” y de revolucionario comprometido, arremete contra la dirección de las FARC simple y llanamente porque no quedó como a él le hubiera gustado....

“2021, el inicio de año más violento desde la firma del Acuerdo de Paz”: JEP

  Noticia Colombia 2020 La Unidad de Investigación y Acusación del Tribunal de Paz entregó el informe de monitoreo de riesgos de seguridad que revela que, entre el 1 y el 24 de enero de este año, se han presentado 33 enfrentamientos, amenazas y masacres, 18 hechos más que en el mismo periodo en 2020. Las amenazas de muerte a líderes sociales, los enfrentamientos armados entre fuerza pública y otras estructuras criminales y las masacres son los tres hechos violentos que más se han presentado en los primeros 24 días del 2021. Según una investigación del Sistema de Monitoreo de Riesgos de la Unidad de Investigación y Acusación, conocida como la Fiscalía de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), este comienzo de año ha sido el más violento desde la firma del Acuerdo de Paz. La UIA también reveló que cada cinco días está siendo asesinado un excombatiente de las Farc y cada 41 horas, un líder social. “Los resultados de este monitoreo son preocupantes: 14 enfrentamientos armados entr...

Acceso a tierras, un grave incumplimiento al Acuerdo de Paz

  Análisis Por María Méndez Colombia Soberana El Acceso a tierras es una necesidad primordial en Colombia y un punto fundamental en el Acuerdo Final de Paz firmado entre las FARC- EP, hoy Partido Comunes, y el Estado colombiano. A pesar de esto, la falta de voluntad Estatal y el incumplimiento gubernamental son alarmantes.  Foto tomada de Internet. Por Verdad Abierta  Sobre implementación lea: Implementación del Acuerdo de Paz, combate entre la simulación y la construcción de un nuevo país La tergiversación de los PDET, manipulación e incumplimiento Estatal Participación política, una apertura democrática a la que los poderosos no le quieren dar paso Los ataques a FARC, a la implementación del Acuerdo y la afrenta a las víctimas Exguerrilleros en Mutatá: Entre el desplazamiento forzado y la paz Garantías de Seguridad del Acuerdo Final: la implementación que puede salvar vidas El problema del acceso a tierras y la permanencia pacífica en ellas, fue uno de los detonantes de...