Ir al contenido principal

Mirando el pasado y el presente desde Bogotá

Crónica
Tomado de Las 2 Orillas
Por Gabriel Ángel

Mirando el pasado y el presente desde Bogotá


He ido aprendiendo a usar el veci que usan los vecinos para dirigirse a uno, tuve que aprender a abordar un transmilenio, y qué significaba eso de si va a acumular puntos
He pasado el año viviendo en Bogotá, con ocasionales salidas a otras ciudades del país por asuntos literarios o políticos. Algo inimaginable una década atrás, cuando subíamos y bajamos montañas cubiertas de selva, impresionándonos cada vez que asomábamos a la orilla de un gran río, donde el esplendor del sol y de la inmensidad reemplazaba el eterno cielo verde bajo el que habitábamos desde hacía muchos años.

Gabriel ÁngelA veces he visto palomas que picotean algo afuera de la ventana que da a la calle. No recuerdo haber visto copetones, esos pajaritos pardos que cuando niño veía posarse en las cuerdas de la luz y que acompañaban nuestro despertar con su canto. En el monte los pájaros trinaban a nuestro alrededor. El cielo permanece en gran medida cubierto de nubes, durante largas temporadas oscuras, pero también lo vemos azul como en estos días decembrinos.

Voy a la sede de nuestro partido, en Teusaquillo, en donde con frecuencia participo en reuniones. Visito la casa editorial que distribuye mis libros y el portal Las2Orillas donde publican algunos de mis escritos. Asisto a diversos actos, saco tiempo cuando puedo para visitar a mamá, a mi hermanito que lucha denodadamente contra un cáncer, escribo artículos, crónicas, columnas de opinión, discursos y palabras que se pronunciarán en actos oficiales.

También me hago presente en marchas y manifestaciones de carácter pacífico. He asistido a algunos eventos sobre la paz en varias universidades y concedido entrevistas a emisoras y portales de carácter cultural y académico. Presido la Asociación Nuevo Agrupamiento por la Paz Distrito Capital ANA D.C., una organización de exguerrilleros y exguerrilleras residentes en Bogotá, que busca contribuir de algún modo a su reincorporación integral.

 

Llevo una vida doméstica similar a la de cualquier pareja de mi vecindario. Hasta he ido aprendiendo a usar la apócope veci, que usan los vecinos para dirigirse a uno por algún motivo casual, y los tenderos para preguntarle qué se le ofrece. Tuve que aprender cómo se hacía para abordar un transmilenio, y qué significaba eso de si va a acumular puntos, que preguntan las cajeras de los centros comerciales antes de pagarles.

Descubrí que todos mis conocidos tenían un aspecto mucho más avejentado. Los que dejé como niños o niñas ahora son hombres y mujeres, con hijos e incluso nietos. Salvo dos tías maternas y el menor de los tíos paternos, los demás hermanos de papá y mamá murieron. De hecho papá también hace catorce años. Asimismo comenzaron a morir los primos, es decir nuestra generación, lo que evidencia que vamos entrando en lista.

Sostengo unas ideas, un modo de ver el mundo y la realidad social que necesariamente se desarrolla y genera puntos de vista más amplios. Estoy completamente claro de que ya no soy un guerrillero, un alzado en armas que soñaba con que su organización y su pueblo accederían al poder del Estado, mediante una insurrección que nos encargaríamos de preparar. Llegué sinceramente a creerlo cuando evadiendo el exterminio contra la UP ingresé a las Farc.

Estando aquí, en contacto diario con la gente, entiendo lo equivocada que era mi apreciación sobre ella. Allá decíamos el pueblo, y lo imaginábamos a punto de estallar, aplaudiendo emocionado cada una de nuestras acciones y esperando nuestro guiño para lanzarse enfurecido contra el palacio presidencial. La realidad es muy distinta. Puede que muchos nos admiren y respeten por nuestro valor, pero es evidente que la mayoría no nos ve como pensábamos.

Buena parte de la población nos asocia con la violencia, y lo peor, ni siquiera con esa violencia justiciera que regocija el corazón a quien ve a otro imponerse por la fuerza sobre la arbitrariedad insoportable. Quizás pasaron demasiados años de lucha rebelde, que fueron apagando la luz de la esperanza y trocándola por una imagen de espanto. La revolución no llegaba, ni siquiera la insurrección, pero los horrores de la guerra nos desdibujaban a todos.

Podíamos desde la selva desdeñar con un adjetivo, entre más fuerte mejor, las críticas que sobre nuestras acciones y sus consecuencias llegaban de la ciudad. Pero eso no borraba la convicción de quienes las emitían, que se extendía masivamente entre la gente. Que fuimos calumniados e infamados por diversos intereses es cierto, como lo es que carecimos de la suficiente capacidad para desmentirlo. Las conductas de muchos en nuestras filas no nos ayudaban.

Lo mejor que le pudo pasar a Colombia fue la firma de los Acuerdos de La Habana, aunque haya que luchar decididamente para que nos cumplan. Algunos no parecen verlo así, repitiendo a su modo lo que afirmaba el orgulloso Mussolini en su tiempo, siento que todos los italianos me aman. Mi tío de 82 años me abrazó con gesto de asombro en cuanto me vio, ustedes fueron capaces de conseguir una amnistía, eso es algo grandioso, ojalá sepan aprovecharla.

Fotos: Gabriel Ángel

Comentarios

Entradas populares de este blog

Terror en Cauca ¿omisión del Ejército y Policía o connivencia con "Águilas Negras"?

Análisis Fundación Colombia Soberana Oficina de Derechos Humanos y Comunicaciones CODH Por María Méndez Fuentes RCN y    www.reddhfic.org Desde la Fundación Colombia Soberana la Oficina de Comunicaciones y Derechos Humanos CODH Venimos mostrando apoyo a las comunidades a través de la publicación y difusión de las numerosas denuncias públicas con respecto a la violación de los Derechos Humanos. Nos inquieta la reorganización territorial y militar  de los grupos paramilitares mal llamados BACRIM, sobretodo en la zona del Cauca y Nariño, pero más nos preocupa que en pleno proceso de Paz con las FARC-EP, el gobierno se haga el de la vista gorda ante esta situación y las Fuerzas Militares se conviertan en victimarios en vez de ser los protectores del pueblo colombiano. El 25 de Febrero del año en curso el Esmad arremetió de manera violenta contra la Minga por la Liberación de la Madre Tierra que realizan las comunidades indígenas en los predios de la I...

Emboscada comisión de las FARC en Arauquita

Noticia Por Colombia Soberana En la tarde de hoy, 21 de enero, fue emboscada una comisión de integrantes del Partido FARC encargada de el tema de cultivos ilícitos. Los hechos ocurrieron en el sector de la Bodega del Oasis en el municipio de Arauquita, departamento Arauca. El integrante de las FARC, Henry Pérez, estaba acompañado por una comisión de la Unidad Nacional de Protección, UPN, por cuanto había una reunión en la Vereda El Oasís respecto a la sustitución de cultivos de uso ilícito, en la cuál participaría también Juan Torres, miembro de la dirección nacional de dicho partido. En el trayecto de regreso Henry Perez y sus acompañantes fueron atacados con disparos de fusil. Los miembros de la UNP, excombatientes de las FARC, lograron frustrar el atentado protegiendo la vida y la integridad física de toda la comisión. El carro en el que se transportaban fue incinerado por los atacantes.  Este hecho se suma al homicidio de 49 integrantes de la comunidad ...

¿Quién es el hombre que retó a un duelo a muerte a Iván Cepeda?

Análisis Tomado de las 2 Orillas Un ‘pura sangre’ que además integró la comitiva que viajó a Panamá para defender el asilo de la exdirectora del DAS María Del Pilar Hurtado. Fotos: Twitter _@ElPatriota /Archivo Eluniversal.com.co J aime Arturo Restrepo, un uribista acérrimo, quien como abogado y representante de un sector de las víctimas de la guerrilla, la emprendió contra el senador Iván Cepeda y se desbordó en insultos al punto de calificarlo de guerrillero y retarlo a un duelo con armas. Todo comenzó con un trino de Restrepo en que afirmaba que si Cepeda y Piedad Córdoba eran los representantes de las víctimas, él era la Madre Teresa de Calcuta, a lo que el Senador del Polo le respondió diciendo: ‘’No, usted es alias Samuel’’ refiriéndose a una columna de Juan Diego Restrepo publicada en la Revista Semana, en la que le preguntaba abiertamente al abogado si era el mismo “alias Samuel” que fue candidato a la personería de Sonsón en el 2004 apoyado por los paramilitar...