Ir al contenido principal

Responsabilidad

Análisis
Tomado de Cambio Total
Por: José Fernando Isaza




En entrevista dada a los informantes, Pablo Catatumbo acepta que las Farc, en la mesa de negociación, deben buscar fórmulas para reparar a las víctimas y someterse a una comisión de verdad con los demás actores del conflicto. 

Afirma que la guerrilla no tuvo intención de causar daños a la población civil cuando atacaba pueblos con proyectiles de gas. Al preguntársele por la violación a los derechos humanos y los crímenes de guerra, contesta que él personalmente no los cometió. Olvida que como comandante tiene una responsabilidad por los actos realizados por sus subordinados, así no haya actuado personalmente. Debe agregarse que las Farc no desautorizaron las acciones que causaron tantos daños colaterales a la población no combatiente. Es de esperarse que, en la negociación, se logren los mecanismos para que con la reparación, el perdón y la dejación de armas puedan reintegrarse a la vida civil y participar en la actividad política con derecho a ser elegidos. Este es, tal vez, el punto más sensible de las negociaciones: que comandantes y guerrilleros, algunos de los cuales no cometieron directamente crímenes de lesa humanidad pero son responsables como jefes, puedan llegar a los cuerpos legislativos.

En otra orilla, en especial durante el gobierno de la seguridad democrática, se producen los asesinatos cometidos por miembros del Ejércitos en personas indefensas, los denominados falsos positivos.

La mayor parte de los más de 3.796 tiene lugar después de la directiva 29 de 2006, del Ministerio de Defensa, firmada por el ministro Camilo Ospina. Según la Oficina Internacional de los Derechos Humanos, 3.084 asesinatos ocurren entre 2002 y 2009. Se reducen luego que Santos, como ministro, retira del servicio a comandantes bajo cuyo mando se produjeron estos crímenes.

Anteriormente a la directiva 29 se ofrecían recompensas por los cabecillas; con ésta se dan premios por capturar o abatir “miembros rasos”: $3’875.000; por un cabecilla, la recompensa llegaba a los $5’000.000. Toda la directiva es una vergüenza; parece un mercado macabro de vidas humanas. Por supuesto que el entonces ministro de Defensa no participó directamente en ninguno de los asesinatos, pero le cae la responsabilidad política por ellos; no condenó explícitamente estos horrorosos hechos.

De acuerdo con la Constitución, le corresponde al presidente “dirigir la Fuerza Pública y disponer de ella como comandante supremo de las Fuerzas Armadas”. La conclusión es nítida: el comandante supremo tiene responsabilidad política por estos hechos. Hay agravantes, no hay rechazo y en ocasiones los justifica. Se recuerda con estupor la frase “no estaban recogiendo café”, para referirse a los jóvenes de Soacha. Olvidando que, aún si estaban en una actividad ilegal, que no era el caso, no hay pena de muerte. A las denuncias de los falsos positivos respondía con falsas denuncias.

La Fiscalía ha judicializado 1.700 casos, pero ha habido pocas condenas. Uribe, al ternar a Camilo Ospina para fiscal, ¿no tendría como objetivo evitar que la justicia civil avocara estos crímenes? El caso del magistrado Villarraga muestra que los sindicados le temen más a la justicia civil que a la militar.

No se ha escuchado voz alguna que pregunte si el comandante supremo de las Fuerzas Armadas en el período de los falsos positivos puede aspirar al Senado.

Comentarios

Entradas populares de este blog

“2021, el inicio de año más violento desde la firma del Acuerdo de Paz”: JEP

  Noticia Colombia 2020 La Unidad de Investigación y Acusación del Tribunal de Paz entregó el informe de monitoreo de riesgos de seguridad que revela que, entre el 1 y el 24 de enero de este año, se han presentado 33 enfrentamientos, amenazas y masacres, 18 hechos más que en el mismo periodo en 2020. Las amenazas de muerte a líderes sociales, los enfrentamientos armados entre fuerza pública y otras estructuras criminales y las masacres son los tres hechos violentos que más se han presentado en los primeros 24 días del 2021. Según una investigación del Sistema de Monitoreo de Riesgos de la Unidad de Investigación y Acusación, conocida como la Fiscalía de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), este comienzo de año ha sido el más violento desde la firma del Acuerdo de Paz. La UIA también reveló que cada cinco días está siendo asesinado un excombatiente de las Farc y cada 41 horas, un líder social. “Los resultados de este monitoreo son preocupantes: 14 enfrentamientos armados entr...

Acceso a tierras, un grave incumplimiento al Acuerdo de Paz

  Análisis Por María Méndez Colombia Soberana El Acceso a tierras es una necesidad primordial en Colombia y un punto fundamental en el Acuerdo Final de Paz firmado entre las FARC- EP, hoy Partido Comunes, y el Estado colombiano. A pesar de esto, la falta de voluntad Estatal y el incumplimiento gubernamental son alarmantes.  Foto tomada de Internet. Por Verdad Abierta  Sobre implementación lea: Implementación del Acuerdo de Paz, combate entre la simulación y la construcción de un nuevo país La tergiversación de los PDET, manipulación e incumplimiento Estatal Participación política, una apertura democrática a la que los poderosos no le quieren dar paso Los ataques a FARC, a la implementación del Acuerdo y la afrenta a las víctimas Exguerrilleros en Mutatá: Entre el desplazamiento forzado y la paz Garantías de Seguridad del Acuerdo Final: la implementación que puede salvar vidas El problema del acceso a tierras y la permanencia pacífica en ellas, fue uno de los detonantes de...

Excombatiente de las Farc fue asesinado en Antioquia

   Noticia Colombia 2020 La víctima es Juan Carlos Correa, firmante de paz de 35 años, quien, según informó la comunidad, había sido interceptado por hombres armados en el municipio de San Andrés de Cuerquia. La noticia se dio a conocer en medio de la Segunda Asamblea Nacional que adelanta el partido político FARC. En la noche de este sábado 23 de enero, se dio a conocer la noticia del asesinato del exguerrillero Juan Carlos Correa, quien fue encontrado sin vida en el municipio de San Andrés de Cuerquia (Antioquia), de donde era oriundo. Correa tenía 35 años, fue firmante de paz y se encontraba en proceso de reincorporación. De acuerdo con las primeras versiones, Vanessa Correa, hermana de Juan Carlos, notificó a las autoridades sobre el secuestro de su hermano, quien desapareció cuando conducía una motocicleta en la vía que conduce del corregimiento de Valle de Toledo al municipio de San Andrés de Cuerquía. La llamada se realizó luego de que pobladores de la zona vieran cómo ...