Ir al contenido principal

La Constituyente es la llave de la paz

Rueda de Prensa
Por Delegación de Paz FARC- EP





La Habana, Cuba, sede de los diálogos de paz, julio 9 de 2013


Trivializar la paz, que es un derecho síntesis, base y fundamento para la existencia y ejercicio de cualquier otro derecho, como lo hacen ciertos columnistas e instituciones, es una insensatez. Esto no puede menos que afligir los corazones de las mayorías que durante décadas han sufrido las consecuencias de la guerra.

Un tratado de paz no es un asunto solo de abogados o de vericuetos jurídicos, argumentados como falsa preocupación por las víctimas. Las víctimas del conflicto, sí, son un asunto principalísimo en la resolución de la confrontación; y cómo no serlo, si es el conjunto de la sociedad, y dentro de ella, esencialmente las pobrerías, quienes sufren las consecuencias de la guerra y de las políticas económicas, que también matan. Pero no podemos dejar que se imponga el sofisma de que los victimarios son quienes han tenido que alzarse en armas para resistir a medio siglo de terrorismo de Estado. De ahí la urgencia de establecer la responsabilidad histórica sobre los hechos. Sentimos profundamente el dolor de las víctimas. Por ello insistiremos en que se integre un grupo de juristas nacionales e internacionales, que con el conjunto de las comunidades, estudien los alcances de la responsabilidad del Estado por lo acontecido durante las últimas décadas de conflicto interno.

Para la paz es fundamental el poder creador o Constituyente. Las normas internacionales, a pesar de los adoradores de la Corte Penal Internacional, no están por encima del poder Constituyente, pues el país no ha regalado su autodeterminación ni su soberanía que reside en el pueblo.

La paz de Colombia debe ser una política de Estado para evitar que situaciones coyunturales como las elecciones la subordinen a intereses políticos particulares poniendo en peligro el anhelo colectivo de reconciliación. La Constituyente, por antonomasia, es la llave de la paz. La retórica del poder contra la Constituyente debe ceder paso a planteamientos argumentativos que entreguen razones y no descalificaciones exclamativas. No se trata de que nos hagan afirmaciones de autoridad. Queremos razonamientos, tal como nosotros los damos cuando sustentamos su necesidad. Así obramos cuando presentamos el cuadro metodológico-comparativo que demuestra plenamente el acoplamiento de nuestras 10 propuestas mínimas para la participación política con el texto del acuerdo general de la Habana. 

¿Qué autoridad superior proscribió el artículo 376 del texto de la Constitución Nacional? ¿De dónde se ha sacado que al Constituyente primario se le pueden trazar líneas rojas imaginarias?

Y a propósito de otros mecanismos de refrendación que se presentan para descalificar la Constituyente, recordamos la pregunta que el Doctor Humberto De La Calle se hizo hace algunos años en cuanto a si ha tenido éxito en Colombia la democracia directa, y en su balance expresa: “las tentativas de convocatoria de referendos han fracasado”… Agregando que “los requisitos dispuestos por la ley para validar la iniciativa ciudadana (…) son demasiado dispendiosos”, con lo cual estamos de acuerdo.

Por otro lado, es un despropósito hablar en términos peyorativos de “refundación de la patria”, semejando la Constituyente al pacto de las tinieblas entre el gobierno de Uribe y sus paramilitares. No obstante, si las altas autoridades se resolvieran por adelantar un proyecto refundacional alrededor de la paz, no romperían en absoluto las reglas de la lógica. También sería algo plausible… y, por lo demás, conveniente en un país con una historia muy parca en la configuración de momentos refundacionales, entendidos como aquellos que galvanizan operaciones de beneficio y simbolización colectiva… Todo esto efectivamente es cuestión de voluntad política. 

Constituciones armónicas y liberales, habrá muchas, pero puramente nominales en lo que corresponde a derechos y garantías sociales, con una existencia de relumbrón, sólo en el papel, como ocurre con la Carta del 91. Pero nadie podrá negar que sus enunciados en esta materia, son letra muerta. Únicamente un obnubilado legalista se atrevería a desconocer que bajo el imperio de esa Constitución el país ha cobijado la más cruda de las desigualdades, ha vivido uno de los periodos de mayor violencia y de impunidad; y ha alimentado a uno de los clientelismos más rampantes, incluido el horroroso “clientelismo armado” de la parapolítica.

¿Acaso el divorcio entre constitución y sociedad, y un Estado como el colombiano, infestado por prácticas antidemocráticas, autoritarias, mafiosas y corruptas, no ameritan la irrupción de una voluntad colectiva para una coyuntura refundacional?... Claro, tal necesidad no obligaría per se a una Constituyente, pero tampoco la excluiría necesariamente.

Que no vengan ahora sus adversarios a agitar ante el país la bandera del miedo pretendiendo asustarlo con el argumento de que una Constituyente envuelve el riesgo de una contra-reforma regresiva. No nos engañemos, la Carta ya está plagada de contra-reformas propiciadas por la corrupción, la ambición personalista de ciertos mandatarios, el clientelismo, y el oportunismo de derecha de los partidos tradicionales. ¿Y es que acaso el país ya no tocó el fondo de los crímenes de lesa humanidad y de los falsos positivos, de la desigualdad y la miseria generada por la implementación de políticas neoliberales, el saqueo trasnacional y la pérdida de nuestra soberanía?

DELEGACIÓN DE PAZ DE LAS FARC-EP

Comentarios

Entradas populares de este blog

Las extrañas críticas de Horacio Duque al nuevo partido

Análisis Por María Méndez Colombia Soberana Los recientes ataques contra las FARC se dan en primer lugar, como bien presentíamos, por sectores “cercanos” que no representan una línea ideológica dentro de la izquierda y mucho menos entre los  revolucionarios.  Escritores venidos a menos, “revolucionarios” de cafetería y otros, cuyas posiciones, e incluso parte de su historia, son muy cuestionables, son el “ramillete” de autodenominados politólogos e ideólogos que hoy comienzan a atacar públicamente a un partido que nace de un movimiento político y armado que ha encarado al imperio, la oligarquía y ha defendido los sectores más oprimidos del país como ninguno de los críticos lo ha hecho. El primer representante de este “movimiento crítico” es Horacio Duque, quien en su escrito, al mismo tiempo que posa de “fariano” y de revolucionario comprometido, arremete contra la dirección de las FARC simple y llanamente porque no quedó como a él le hubiera gustado....

Terror en Cauca ¿omisión del Ejército y Policía o connivencia con "Águilas Negras"?

Análisis Fundación Colombia Soberana Oficina de Derechos Humanos y Comunicaciones CODH Por María Méndez Fuentes RCN y    www.reddhfic.org Desde la Fundación Colombia Soberana la Oficina de Comunicaciones y Derechos Humanos CODH Venimos mostrando apoyo a las comunidades a través de la publicación y difusión de las numerosas denuncias públicas con respecto a la violación de los Derechos Humanos. Nos inquieta la reorganización territorial y militar  de los grupos paramilitares mal llamados BACRIM, sobretodo en la zona del Cauca y Nariño, pero más nos preocupa que en pleno proceso de Paz con las FARC-EP, el gobierno se haga el de la vista gorda ante esta situación y las Fuerzas Militares se conviertan en victimarios en vez de ser los protectores del pueblo colombiano. El 25 de Febrero del año en curso el Esmad arremetió de manera violenta contra la Minga por la Liberación de la Madre Tierra que realizan las comunidades indígenas en los predios de la I...

¿Quién es el hombre que retó a un duelo a muerte a Iván Cepeda?

Análisis Tomado de las 2 Orillas Un ‘pura sangre’ que además integró la comitiva que viajó a Panamá para defender el asilo de la exdirectora del DAS María Del Pilar Hurtado. Fotos: Twitter _@ElPatriota /Archivo Eluniversal.com.co J aime Arturo Restrepo, un uribista acérrimo, quien como abogado y representante de un sector de las víctimas de la guerrilla, la emprendió contra el senador Iván Cepeda y se desbordó en insultos al punto de calificarlo de guerrillero y retarlo a un duelo con armas. Todo comenzó con un trino de Restrepo en que afirmaba que si Cepeda y Piedad Córdoba eran los representantes de las víctimas, él era la Madre Teresa de Calcuta, a lo que el Senador del Polo le respondió diciendo: ‘’No, usted es alias Samuel’’ refiriéndose a una columna de Juan Diego Restrepo publicada en la Revista Semana, en la que le preguntaba abiertamente al abogado si era el mismo “alias Samuel” que fue candidato a la personería de Sonsón en el 2004 apoyado por los paramilitar...